
La demanda de carne de cerdo en Costa Rica cayó entre 30% y 50% desde que se dio la alerta sobre la gripe AH1N1, según cálculos preliminares de la Cámara Nacional de Porcicultores.
La situación hizo que los porcicultores tuvieran que dejarse en sus granjas los animales que ya estaban listos para el sacrificio, comentó ayer Renato Alvarado, presidente de la Cámara.
La permanencia de cerdos en las granjas aumenta los costos de operación y atrasa los ingresos de los productores por la venta de esos animales, se quejó Alvarado.
Costa Rica registra unos 12.000 productores de cerdo, la mayoría de los cuales son muy pequeños.
El consumo de carne de cerdo por persona al año, en tiempos normales, es de 10 kilos. Los porcicultores habían logrado un importante incremento desde los cuatro kilos por persona al año registrados en 1994, mediante campañas de promoción, en las que se resaltaron la sanidad y el aspecto nutritivo.
Alvarado afirmó ayer que se necesita otra vez una promoción urgente, con el fin de frenar la caída en la demanda y reiniciar un nuevo repunte.
Para ello se invertirán unos $80.000 (¢46,3 millones) aportados por los productores y algunos de los proveedores del sector.
La campaña de promoción se iniciará hoy viernes, informó Alvarado. Su inicio se dio, sin embargo, ayer, cuando los ministros de Salud, María Luisa Ávila, y de Agricultura y Ganadería (MAG), Javier Flores, degustaron diversos cortes de cerdo para alejar temores acerca de su consumo y sanidad.
Los dos ministros consumieron la carne luego de un acto de rendición de cuentas del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), a los tres años de aplicación de la nueva ley de la entidad.
Yayo Vicente, director del Senasa, repitió que la carne de cerdo no transmite la gripe AH1N1 y que el impacto contra ese sector se presentó por el nombre inicial.
Precio estable. Alvarado señaló ayer que hasta ahora no se redujeron los precios que el industrial paga al productor por los animales, lo cual, al menos, es un buen indicador para la actividad.
El dirigente confió en que la reducción en la demanda de carne sea muy estacional y debida a la falta de información en el sentido de que los cortes de cerdo no son responsables de transmitir la gripe.
Agregó que los porcicultores manejan muy bien la inocuidad desde la granja hasta la mesa del consumidor, por lo que la gente puede estar muy tranquila. La Cámara promueve no bajar los precios, pues el problema no está ahí, sino en la falta de información.
La baja en el consumo de cerdo afecta también a otros países. Noticias en tal sentido se dan desde hace semanas en Estados Unidos, mientras que en México el Consejo Nacional Agropecuario habló ayer de pérdidas por $75 millones.
