
La Municipalidad de Orotina dejó de percibir este año ¢5 millones por la cancelación de la Feria Nacional de las Frutas, que tradicionalmente tiene lugar en marzo.
Según detalló el alcalde, Emilio Rodríguez, el gobierno local perdió ese monto por concepto de las patentes que los vendedores de frutas –como mango, sandía y melón– pagan por uno de los espacios disponibles en el enorme campo ferial de la comunidad.
Además, estimó que entre 70 y 80 espacios se dejaron de subastar para la feria de este año, cuya cancelación rompe con una tradición ininterrumpida de poco más de 15 años. No detalló el monto que se cobra por cada uno de los lugares.
“Los festejos populares y los puestos de la feria hay que sacarlos a remate a tiempo, pero la comisión renunció porque sus miembros alegaron que tenían ‘compromisos personales impostergables’”, manifestó el Alcalde de este cantón alajuelense.
Ante esto, Rodríguez confía en que el concejo municipal nombre una nueva comisión para los festejos del próximo año.
Este medio trató de comunicarse con algunos miembros de la antigua comisión, pero no fue posible localizarlos al cierre de edición.
Según relató ayer, vía telefónica, cada año solía vender cerca de 30.000 kilos de la fruta a un aproximado de 20 vendedores, quienes, a su vez, ofrecían el producto en la feria. Zumbado dijo que el kilo de sandía cuesta ¢150 y, gracias a esa feria, vendía unos ¢4,5 millones.
“Hubo mucha gente afectada, porque un día nos dijeron que ya no había feria. Imagínese que eso hace que mucha gente no pueda vender su ‘frutica’ en esos días de feria”, contó este productor orotinense.
Para no perder el producto, Zumbado manifestó que vendió un poco de la fruta en Atenas, otro poco en Cenada y otro en el mercado local.