
La Superintendencia de Pensiones (SUPEN) señaló como una debilidad del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja la creciente morosidad patronal que enfrenta ese fondo.
También alertó de otros problemas, entre ellos, una alta concentración de los recursos en pocos títulos valores y emisores; y que una parte del fondo se destina a otorgar créditos.
Asimismo, consideró que la reforma del IVM -de abril del 2005- tiene un alcance limitado, "ya que únicamente se logró restaurar la viabilidad financiera del régimen por un período de aproximadamente 35 años", según se desprende del Informe al Comité de Vigilancia del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte, de noviembre pasado, hecho por la SUPEN.
La Superintendencia fiscaliza los sistemas de pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y emite recomendaciones, pero es la Caja la que decide si aplica o no las sugerencias.
En detalle. Las cuentas por cobrar del IVM alcanzaron ¢60.613 millones al 30 de junio del 2005, un 16% más con respecto a diciembre del 2004, que llegó a ¢52.734 millones.
Si se compara con el cierre del 2003, la morosidad crece un 30%.
El IVM es un fondo colectivo, administrado por la Caja, con unos 922.000 cotizantes y poco más de 137.000 pensionados.
Los activos administrados alcanzan unos ¢727.067 millones.
Según el presupuesto aprobado por la Contraloría, la CCSS destinará al IVM unos ¢296.000 millones para este año, por lo que de mantenerse la cifra de morosidad, esta representaría un 20%.
La SUPEN señaló que el sector público adeuda ¢28.261 millones al 30 de junio pasado, de los que, la mitad es del Gobierno.
Recientemente el Gobierno llegó a un acuerdo con la CCSS para cancelar esa deuda a través de bonos. El monto que trasladará es de ¢31.000 millones, de los cuales un 50% se destinarán al IVM.
En el sector privado, la deuda alcanzó ¢27.876 millones. Un 70% es de patronos morosos, un 26% de particulares y el resto corresponde a arreglos de pago con bananeras y cobros judiciales.
El estudio determinó que un 50% de la deuda del sector privado al IVM, son cuotas aportadas por los trabajadores y que los patronos no trasladaron al sistema.
Asimismo, un 53% de los cotizantes en morosidad de ese sector están clasificados por la Caja como inactivos, lo que dificulta la recuperación de la deuda pendiente.
Otras observaciones. El informe señaló que si bien se han hecho esfuerzos para diversificar la cartera de valores en que se invierten los recursos, aún se encuentra concentrada en pocos títulos y emisores.
Un 80% del fondo se encuentra invertido en bonos del sector público, mayoritariamente del Ministerio de Hacienda.
"La gestión de inversiones del IVM no cumple aún con las mejores prácticas de inversiones, incorporadas por la reglamentación emitida por el Conassif y recomendadas a la CCSS para su adopción", dice el documento.
Asimismo, la SUPEN considera inconveniente el otorgamiento de créditos, debido a la especialización y los costos que implica el manejo de una cartera crediticia para un fondo de pensión.
También indica que es limitado el alcance de la reforma legal al IVM de abril pasado, dado que prolonga la viabilidad financiera por unos 35 años, lo que para la SUPEN es un lapso relativamente corto.
Esa reforma elevó las las cotizaciones mínimas de 240 a 300.
José Alberto Acuña, gerente de pensiones de la CCSS, manifestó que en muchas de las observaciones se ha logrado un avance en los últimos meses.
Acuña dijo que la morosidad se redujo de forma significativa, empero, no indicó el dato, debido a que se encuentra en revisión.
"El acuerdo con el Gobierno ayudará a que la morosidad se reduzca de forma significativa y además se nos entregarán bonos cuyas tasas de interés son muy atractivas, lo que mejorará la situación financiera", añadió.
Explicó que en lo relacionado con la concentración de los recursos, se enfrentan a un problema de mercado, el que no ofrece muchas opciones en que invertir, por lo que la transición es más lenta.
Acuña defendió la política institucional de destinar una parte de los recursos a préstamos, dado que estos generan un rendimiento aceptable para el IVM.