Hyman Minsky (1919-96), economista norteamericano ha comenzado a tener un gran reconocimiento con motivo de la crisis financiera internacional. Su investigación se centró en la comprensión de las crisis financieras y relacionó los ciclos alcistas de la economía con el desarrollo de una euforia especulativa que se mantiene mientras aumenta el crédito. Su tesis, conocida como la inestabilidad inherente, chocó frontalmente con las posiciones de los expertos de Wall-Street partidarios de la teoría de los mercados eficientes, que consideran improbable una crisis financiera en una economía de libre de mercado.
Según Minsky, en las épocas de bonanza, cuando las empresas generan efectivo por montos mucho mayores que los necesarios para cubrir la deuda, se empieza a desarrollar una euforia. Esto las lleva a apalancarse en forma excesiva y a pagar demasiado cuando compran activos. Bajo tal escenario, aparecen tres clases de deudores. Primero, las empresas cubiertas, cuyo flujo de caja permite pagar los intereses y gradualmente amortizar el principal. Segundo, los deudores especulativos, cuyo flujo de caja permite pagar los intereses de la deuda, pero no amortizar el principal. Y tercero, las empresas “Ponzi” (así llamadas por un histórico fraude con un esquema de “pirámide”) que no pueden repagar ni intereses ni principal a no ser que el precio del activo adquirido siga subiendo, permitiéndoles así refinanciar la deuda.
Según Minsky, conforme se alarga demasiado el período de estabilidad económica y se da un relajamiento en los controles del crédito y en las normas regulatorias, va habiendo una mayor proporción del último tipo de deudor, haciendo a la economía excesivamente dependiente de altos niveles de apalancamiento. El ciclo típicamente acaba cuando las entidades que prestan empiezan a preocuparse porque su cartera vencida de crédito empieza a crecer. Esto las lleva a restringir el crédito, hay pánico de liquidez y empiezan las quiebras. El resultado final es una contracción total del crédito. Es en este momento cuando se produce lo que los analista llaman el momento Minsky. Lo que hoy vivimos demuestra que tratándose de teorías, como esta de hace 30 años, no hay que creer ni dejar de creer.