
El Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), a través de la Dirección de Apoyo al Consumidor, dio a conocer su estudio de precios de productos básicos en supermercados.
El monitoreo de precios se aplica a los principales productos de consumo habitual, definidos como “sensibles al consumo”, según los parámetros establecidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
El estudio incluyó 18 establecimientos y 37 productos, entre estos, aceite vegetal, arroz, frijoles, harina de trigo, atún en trozos, leche con 2% de grasa, carne de res en bistec, tomate fresco, detergente en polvo y desodorante.
Adquirir estos productos es más barato en el supermercado Palí de Tres Ríos, mientras que hacerlo en el Automercado de El Límite de Heredia es la opción más cara, según lo revela el estudio. La diferencia entre comprar en el supermercado con los precios más caros y hacerlo en el que tiene más baratos los productos es de un 13%.
Gustavo Troyo, gerente de Logística de Automercado, explicó que las estructuras de costos varían entre los supermercados: “El valor agregado que se ofrece, como el material de empaque, el parqueo bajo techo y, sobre todo, la cantidad de personal disponible para atender al cliente, hace la diferencia”.
Los dos supermercados que siguen en la lista de los más caros son el Megasúper de Santa María de Dota y el Megasúper de Cartago. Mientras, el Hipermás de Heredia y el Palí de Desamparados se unen a los más baratos.
Sanciones. El ministro de Economía, Eduardo Sibaja, anunció que durante el monitoreo se descubrió que seis establecimientos incumplieron el precio de oferta en la góndola.
Sibaja detalló que se trata del Megasúper de Santa María de Dota, el Megasúper de Cartago, Súper Víquez de Santa Bárbara, el Hipermás de Heredia, el Galerón de las Ofertas de Alajuela y Maxi Bodega de Grecia.
Estos supermercados están expuestos a sanciones, que van desde los diez hasta los 40 salarios mínimos.
Sibaja comentó que este tipo de estudios promueven buenas prácticas hacia el consumidor. Agregó que, a diferencia de lo ocurrido en otros años, esta vez no se encontraron casos de supermercados que ofrecieran arroz con un precio superior al fijado por ese ministerio.