La empresa Melones de Costa Rica anunció que este año reducirá un 25% la siembra, al pasar de 4.000 hectáreas a 3.000 hectáreas, en vista de la crisis del sector.
Esta decisión causará que dejen de contratar temporalmente a alrededor de 1.000 personas, entre guanacastecos, nicaragüenses con residencia y nicaragüenses que vienen con permiso de trabajo.
Arnoldo Morice, gerente administrativo de Melones de Costa Rica, dijo que tiene dos socios, cada uno con participación del 50%. Son el Grupo Pelón de la Bajura y Del Monte Fresh Produce Company.
Pelón de la Bajura se dedica directamente a la siembra e industria de arroz y a la industria frijolera.
Las 4.000 hectáreas de la fruta se cultivan en cuatro fincas diferentes. Una en Filadelfia, otra en el norte de Liberia, una en Bagaces y la última en Puntarenas.
Para este año, la firma decidió no sembrar las acostumbradas 1.000 hectáreas dentro de la finca de El Pelón de la Bajura.
Morice dijo que esas tierras no son propias de Melones de Costa Rica, sino que se alquilan a El Pelón de la Bajura. Este año no se ocuparán y la firma propietaria las utilizará para el cultivo de arroz.
De esa manera, se “descansa” la tierra del cultivo de melón. Esta es una practica común en la agricultura que permite cortar el ciclo de plagas y enfermedades que aparecen cuando se dedican durante mucho tiempo al mismo cultivo.
Además, la medida responde a la dura situación del sector. La aparición de plagas y enfermedades por el mal tiempo (aguaceros) inesperados de enero en el Pacífico Seco es una de las principales causas.
También afecta la alta competencia de Honduras y Guatemala, con costos de producción más bajos. Además, la escasez de mano de obra afectó a la actividad.
