Por Luis Báez
Itaipú (frontera paraguayo-brasileña), 16 ago (EFE).- Brasil y Paraguay calificaron hoy la central hidroeléctrica de Itaipú, la más potente del mundo y que ambos países explotan en el río Paraná, de un modelo de integración que debería ser imitado en Latinoamérica.
"Itaipú es un modelo de ingeniería política, económica y diplomática que tiene que ser tomado como referencia de la integración en América Latina", afirmó el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
El gobernante brasileño se encontró en este punto fronterizo con su colega paraguayo, Nicanor Duarte, quien ayer, viernes, se convirtió en el quinto jefe de Estado de Paraguay desde que el país recuperó la democracia, en 1989.
Ambos mandatarios coincidieron en Itaipú para firmar la etapa final de la construcción de las últimas dos turbinas de la central hidroeléctrica.
"Hay un clima nuevo en nuestro continente, una realidad de que en América Latina la integración ha dejado de ser discurso y pasamos a una integración física real que Paraguay, Brasil y Ecuador tanto necesitan", añadió Lula.
El jefe de Estado de Brasil incluyó también al gobernante de Ecuador, Lucio Gutiérrez, uno de los nueve mandatarios latinoamericanos que asistió a la investidura presidencial de Duarte.
La ceremonia en Itaipú se celebró en la zona de obras de la represa, que actualmente opera con 18 turbinas, con una capacidad instalada de 12.600 megavatios. El término Itaipú significa "piedra que suena" en lengua guaraní, uno de los dos idiomas de Paraguay.
Durante la cita, Duarte y Lula firmaron el compromiso para la puesta en marcha de la turbina 9A, suscribieron un convenio de becas escolares y colocaron la piedra fundamental de un parque ecológico.
"América Latina sólo invierte un tres por ciento (de su presupuesto) en la investigación científica en el mundo, y vamos rezagados en el mundo del conocimiento", señaló Duarte, e insistió en que los nuevos planes de Itaipú apuntan a mejorar ese aspecto.
Duarte y Lula se encontraron primero en la cota 108, situada a 35 metros debajo de la superficie, para colocar uno de los componentes de la unidad 9A, una de las dos turbinas que entrará a funcionar en fase de prueba en junio de 2004.
Cuando entren a funcionar plenamente ambas turbinas, a finales del año próximo, la capacidad instalada de la central hidroeléctrica aumentará 14.000 megavatios, lo que sitúa a Itaipú con una potencia similar a 20 de las 50 que Brasil administra por su cuenta.
Fuentes de la central explicaron a EFE que la represa, que comenzó a ser construida hace 29 años, satisface el 93 por ciento de la demanda de energía de Paraguay, que vuelve a ceder a su socio el excedente, y el 25 por ciento del consumo de Brasil.
En los últimos años, Brasil ha tenido que echar mano a centrales térmicas para poder responder al crecimiento de la demanda energética en el país.
La construcción de las dos turbinas, a un costo aproximado de 185 millones de dólares, ha sido encomendada al consorcio CEITAIPU, formado por una empresa electromecánica de Paraguay y dos del vecino país.
Más de un centenar de trabajadores de CEITAIPU, que hace más de 40 días se encuentran en huelga, se congregó en el acceso principal de la presa para denunciar la supuesta violación de su convenio colectivo por el rechazo de un plus del 30 por ciento por condiciones de peligrosidad.
"Hace 43 días que nos declaramos en huelga 250 trabajadores para reclamar el pago del adicional y protestar por la discriminación que hay, ya que a los empleados brasileños se les reconoce esos beneficios", afirmó a EFE Sixto Ozuna. EFE
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