Cuando el espejismo de las páginas de Internet se desvaneció a nivel mundial a finales del año 2000, muchos temían que los coletazos de esta crisis provocaran un maremoto entre las punto.com que operaban desde nuestro país.
Algunas de estas páginas desaparecieron, pero otras lograron capear el temporal y pudieron seguir en el negocio.
Eso sí, debieron adaptarse a las nuevas reglas del mercado: vender productos y servicios, no solo expectativas.
El descalabro del año 2000 ocurrió porque las acciones en bolsa de muchas de las grandes compañías de Internet bajaron vertiginosamente.
Según explicó Roberto Sasso, presidente del Club de Investigación Tecnológica, esto se debió a que el mercado se dio cuenta de que estas empresas estaban sobrevaloradas, pues no generaban utilidades.
Su valor estaba en la expectativa de que, en muy pocos años, esas firmas serían la punta de lanza de una profunda transformación tecnológica.
"Pero el mercado entendió que ese cambio va a tomar un poco más de tiempo. Entonces acabó la locura", indicó Sasso.
Algunos de los sitios de Internet sufrieron grandes pérdidas, y otros dejaron de existir o debieron reinventarse.
En Costa Rica, por ejemplo, dejó de operar Puroe.com, una página que tenía servicios como foros, chats que son conversaciones de computadora a computadora , además de ofrecer avisos que permitían conocer a otras personas.
La dirección sigue funcionando, pero lleva a una página en inglés.
Otra de las que atravesó momentos difíciles fue Calle22.com. Esta página, original de Colombia, echó raíces en Costa Rica a principios del año 2000, con una oficina en Torre Mercedes y una planilla de ocho empleados.
La página publicaba artículos y tenía foros en los que la gente opinaba. Pero la aventura duró menos de un año.
En diciembre del 2000, problemas de financiamiento obligaron a los dueños a cerrar la oficina, y más adelante liquidaron a todo el personal y dejaron de publicar artículos.
De acuerdo con Robert van der Putten, representante para Costa Rica, el sitio todavía existe, pero ahora opera con un objetivo totalmente distinto al inicial: vender programas para crear y administrar páginas en Internet.
Antes, el plan de estas páginas era crecer rápidamente, para que un "pez gordo" como Yahoo, Amazon o Terra los comprara a un buen precio.
No necesitaban vender publicidad, ni generar dinero: la inversión inicial se recuperaba en el momento en que la empresa grande absorbía el sitio.
Ahora las reglas cambiaron. Y muchas empresas costarricenses supieron competir, defenderse y ser competitivas bajo el nuevo paradigma.
Rendimiento
La página Entretenimiento.co.cr tiene cuatro años de "estar al aire".
Su dueño, George Grant, explicó que han logrado mantenerse con buena salud financiera gracias a que le ofrecen al público información sobre espectáculos que se presentan en nuestro país (cine, teatro, etc.) y le permiten adquirir objetos como libros y discos compactos, como una tienda virtual.
El sitio ha mantenido esta orientación desde el principio, por lo que no tuvo problemas para superar el temporal de hace dos años.
Pero otras páginas aprendieron que las empresas de Internet funcionan como cualquier negocio: si no generan rendimientos, el fracaso será inevitable.
Antes, el espejismo de que otra empresa grande las absorbería en algún momento les permitía funcionar mucho tiempo sin producir ganancias.
Antonio Briceño, de Tiquicia.com, expresó que otra forma de encontrar el punto de equilibro es recurrir a la publicidad.
En el caso de su página, Briceño comentó que venden espacios publicitarios, que pueden costar desde $25 (¢8.900) hasta $3.000 (¢1.068.000) , por mes.
No obstante, Grant, de entretenimiento.co.cr, lamentó que las agencias de publicidad no acostumbren incluir a las páginas de Internet dentro del plan de medios que le presentan a sus clientes.
En el caso del sitio Lacarretica.com, la mayoría de los clientes potenciales no están en Costa Rica, sino que viven más allá de nuestras fronteras.
Esta página le permite a ticos en el exterior adquirir productos típicamente costarricenses, que van desde cerveza hasta periódicos y revistas nacionales ( Vea recuadro ).
Según uno de sus fundadores, Manuel Congosto, en cuatro meses de operar han logrado atraer a 3.500 clientes, que en promedio adquieren unos 500 paquetes al mes.
Congosto agregó que el sitio también funciona como una comunidad virtual, en la que los costarricenses pueden encontrar noticias y vídeos sobre el país y mantener comunicación entre ellos.