Sao Paulo, 1 mar (EFE).- Los mercados latinoamericanos terminaron el mes de febrero con resultados mixtos, a la espera de la evolución de la crisis de Irak, de cuya solución depende la tendencia que seguirán en las próximas semanas, según los analistas financieros.
La tensión de la comunidad internacional por la posibilidad de una guerra, que por momentos parece inminente, tuvo en ascuas a los mercados del mundo durante todo el mes pasado, y las principales bolsas latinoamericanas también sintieron los efectos de esa incertidumbre.
La más perjudicada fue una vez más la bolsa de Sao Paulo, cuyo índice Ibovespa perdió el 6 por ciento en febrero, porque como algunas de las grandes empresas brasileñas son negociadas simultáneamente en ese mercado y en Nueva York, se contagian más fácil de la volatilidad externa.
En los dos primeros meses del año, la bolsa paulista registra pérdidas del 8,7 por ciento, que no se esperaban ni los más pesimistas.
También terminó en rojo el IPC de México, que bajó en el mes el 0,46 por ciento y en el año acumula pérdidas del 3,26 por ciento, mientras que el Merval de Buenos Aires arrojó ganancias del 7,9 por ciento en febrero y del 12,8 por ciento en el primer bimestre del año.
Según los analistas, la posibilidad de una salida negociada a la crisis de Irak, como la que se abrió esta semana con el anuncio de Bagdad de que desactivará sus misiles Al Samud II, dan un alivio a las bolsas pero son insuficientes para iniciar una recuperación en firme.
"Los mercados de acciones están en general sin una tendencia clara porque los inversores se mantienen distantes, lo que deja los negocios en manos de especuladores que operan sólo en el corto plazo, con lo cual los precios quedan muy volátiles", dijo a EFE el director de la corredora brasileña Agora Senior, Alvaro Bandeira.
Según Bandeira, mientras no se tome una decisión definitiva sobre Irak será imposible que los mercados encuentren un norte porque "las bolsas no tienen consistencia en su movimiento, ni en Brasil ni en ninguna otra parte".
"Lo que está dictando el ritmo de los mercados latinoamericanos es el comportamiento de Nueva York: si mejora allá, mejora por aquí; si allá cae, aquí también", anotó otro analista para explicar las recientes oscilaciones de las plazas de la región.
Los especialistas consideran que aunque una guerra nunca será la mejor salida para resolver los problemas entre países, lo mejor que podría pasar a los mercados sería que la comunidad internacional definiera de una vez por todas el camino a seguir con Irak para acabar con la incertidumbre que tiene frenados los negocios.
"Mientras más tiempo demore la indefinición sobre Irak, más difícil será la recuperación de la bolsas, porque nadie sabe si los índices ya tocaron fondo", expresó Michel Campanella, analista de la corredora Socopa.
Todos coinciden en que las atenciones de la próxima semana estarán centradas en el informe que el jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, presentará al Consejo de Seguridad, y en los esfuerzos de Estados Unidos y sus aliados por conseguir en ese organismo la aprobación de una resolución que deje abierto el camino para una operación militar.
"Los inversores no están a favor de la guerra, quieren que esto se acabe de una vez y mientras menos conflicto se genere, mucho mejor", opinó un analista.
Así las cosas, mientras en casi toda América Latina los mercados estarán sujetos a nuevas tensiones a partir del lunes, la bolsa de Sao Paulo sólo volverá a preocuparse por una posible guerra en la tarde del miércoles, cuando reanudará sus actividades tras el prolongado festivo del carnaval. EFE
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