Evora (Portugal), 8 feb (EFE).- La presa de Alqueva ha formado hasta hoy el mayor lago artificial de Portugal, cuando se cumple un año del cierre de sus compuertas para retener las aguas del Guadiana en las proximidades de la frontera española.
Fuentes de la empresa gestora de las obras explicaron que junto a la presa se ha formado ya un lago que almacena 1.200 hectómetros cúbicos de agua y tiene 62 metros de profundidad, 18 menos que los previstos para cuando se complete su llenado, y una superficie acuática de 80 kilómetros cuadrados.
Cuando termine de llenarse, el lago formado por Alqueva será el mayor de carácter artificial de Europa y tendrá una capacidad de 4.150 hectómetros cúbicos de agua y una superficie de 250 kilómetros cuadrados.
Fuentes de la Empresa de Desarrollo e Infraestructuras de Alqueva (EDIA) aseguraron que pese al proceso satisfactorio de llenado, "la verdadera dimensión" del embalse "aún está pendiente de alcanzarse", y revelaron que en un año la presa ha sido visitada por más de un millón de personas.
Pese a las denuncias sobre la calidad y salubridad del agua de Alqueva de algunas organizaciones ambientalistas y de la Junta de Extremadura, los responsables de Alqueva aseguran que los controles que se efectúan periódicamente permiten refutarlas.
El anterior primer ministro portugués, el socialista Antonio Guterres, presidió el cierre de compuertas hace un año de la obra de la que se espera que sea el origen de un gran plan de desarrollo regional en Alentejo, por la energía eléctrica generada y el plan de regadíos que hará posible en zonas de escasa pluviosidad.
En la presa se construye una central hidroeléctrica, con dos grupos productores de energía de 120 megawatios cada uno, capaces de generar la electricidad que consume una ciudad de 180.000 habitantes.
Pero la vista está puesta en las 112.000 hectáreas de regadíos que se espera que recibirán las aguas de Alqueva hasta 2025 y las posibilidades de desarrollo turístico de Alentejo.
Los cálculos cifran en unos 1.800 millones de euros la inversión que habrán exigido las obras de Alqueva y el desarrollo regional hasta 2025.
Varias localidades españolas cercanas a Alqueva serán invitadas a asociarse a las del lado portugués de la frontera fluvial para beneficiarse del desarrollo propiciado por la presa, cuyas aguas se internarán en algún punto casi 35 kilómetros en suelo español. EFE
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