La cadena de tiendas La Gloria, una de las de mayor tradición en Costa Rica, reabrió sus cinco locales ayer tras un proceso de remodelación que demandó 10 días y unos $500.000.
Junto con el cambio en el mobiliario, la decoración y la disposición de las tiendas, también el nombre pasó a ser Mundo-La Gloria.
La nueva denominación obedece a que los miembros de la familia Crespo, sus dueños originales desde 1902, optaron por vender el 50 por ciento del negocio a los Sultán, venezolanos propietarios de la cadena Mundo Grafitti en aquel país.
Juan Carlos Crespo, gerente general de Mundo-La Gloria, reconoció que antes de esta negociación La Gloria afrontaba problemas financieros originados al principio de los 90.
Entre ellos citó el fracaso de un plan de crecimiento diseñado en aquel momento, que no lograron desarrollar, mientras los competidores avanzaron a un ritmo vertiginoso.
Los problemas, incluso, les llevaron a cerrar la sucursal ubicada en Pavas antes de recibir varias ofertas de firmas foráneas para comprar el negocio.
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La decisión de juntarse con Mundo permitió a los Crespo seguir en el negocio y obtener los recursos necesarios para tomar un nuevo impulso.
Como parte del cambio, Crespo resaltó que la variedad de marcas que introdujeron en Mundo-La Gloria puede rondar las 40, incluidas unas 15 de amplio renombre mundial.
Pero más que eso, dijo, la experiencia de los venezolanos para obtener buenas negociaciones con distribuidores les permite ofrecer precios muy competitivos.
El crecimiento obligó a contratar personal, dijo Crespo, con lo que en este momento la planilla ronda los 400 empleados y seguirán con el proceso de contratación.
Sobre los planes de expansión, analizan la posibilidad de instalarse en varios edificios que son construidos, en cuenta grandes centros comerciales.