Los bajos costos de producción en los demás países del istmo y China, entre otros, obligan a la industria textil costarricense a especializarse en la confección de un tipo de ropa para competir con éxito.
Por ejemplo, ciertas empresas se dedican exclusivamente ahora a la confección de trajes enteros o a los encajes (tejidos que sirven de adorno en las prendas).
Tatiana Remy, directora ejecutiva del Consejo de Cuotas Textiles de Costa Rica, dijo que es una realidad que aquí el costo de mano de obra es un 30 ó 40 por ciento más caro que en el resto de la región y los países del Caribe.
En Costa Rica el salario base promedio de un operario de maquila (producción de manufacturas textiles para exportación) ronda los ¢100.000, al cual se agregan otros beneficios e incentivos por producción.
La industria textilera tica emplea a unas 30.000 personas, mientras en Honduras se registran 120.000 puestos de trabajo en esas plantas, según datos de la Asociación Nacional de Maquiladores de esa nación.
Honduras creó o recuperó 8.000 plazas en enero pasado con la llegada de nuevas compañías o el traslado de operaciones desde otros países, indicó la fuente.
Aún es tiempo
Pese a la situación que enfrenta Costa Rica en este campo, las exportaciones ticas de textiles en el 2002 alcanzaron los $690 millones, monto que representó $11 millones más que en el 2001, informó la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
El incremento se dio pese a que entre el 11 de setiembre del 2001 –cuando ocurrieron los atentados terroristas en Estados Unidos– y hoy han cerrado 15 maquiladoras, detalló la Cámara Textil Costarricense.
Precisamente, la semana anterior la empresa Warner’s anunció que clausurará su planta en Grecia, Alajuela, y despedirá a 300 personas.
El incremento de ventas al exterior pareciera contradictorio con la reducción de maquiladoras, pero Remy considera que ello es muestra de que las firmas que permanecen aquí han logrado incrementar o mantener sus ventas y no piensan abandonar el país.
Se trata de compañías que han construido sus propias plantas aquí y encontraron personal idóneo para procesos un poco más complejos.
Esas especializaciones son las que puede explotar muy bien Costa Rica, opinó Irene Arguedas, subdirectora de la Coalición Costarricense de Iniciativas para el Desarrollo (CINDE).
Arguedas recordó que cuando se dio el auge de la llegada de maquiladoras a Costa Rica en los años 80, en el resto de Centroamérica había guerra, pero ahora ofrecen condiciones más baratas.
Dijo que la eficiencia (porcentaje de prendas que quedan perfectas) en Costa Rica es del 85 por ciento anual, mientras en República Dominicana alcanza el 64 por ciento.
Con éxito
Algunas empresas ya encontraron el tipo de maquila diferenciada que buscaban. Ese es el caso de la fábrica Bor Kar, ubicada en Poás, Alajuela.
Desde allí salen cada semana 8.000 trajes enteros hacia grandes almacenes de Estados Unidos.
Esa empresa cuenta con 830 empleados.
La gerente de recursos humanos de la firma, Roxana Segura, comentó que la especialización de sus 830 empleados les permite mantener las ventas en EE. UU.