
La exportación de jugo concentrado de piña, que el año pasado alcanzó $9,67 millones –un 15 por ciento más que los $8,4 millones del 2002–, se convierte poco a poco en una nueva ventana de exportación.
Un estudio del Servicio de Información de Mercados (SIM), del Consejo Nacional de Producción (CNP), encontró una importante demanda de este jugo.
En Estados Unidos, por ejemplo, la demanda de jugo concentrado de piña creció casi un 16 por ciento entre enero y noviembre del 2003, si se compara con igual período del 2002. Pasó de 7,2 millones de galones a 7,9 millones, resaltó el estudio.
Filipinas, Tailandia e Indonesia se convirtieron en los principales suplidores.
Costa Rica vende principalmente en Holanda y Estados Unidos, aunque también lo hace en Gran Bretaña y Bélgica.
Esta nueva modalidad de exportación es particularmente importante en vista de la estimada sobreproducción de piña que tendrá el país en alrededor de tres o cuatro años.
Durante el 2002, Costa Rica se convirtió en el primer proveedor mundial de piña fresca, con 386.821 toneladas, según datos de la Cámara de Exportadores de Costa Rica.
El éxito del negocio que originalmente estaba en su mayoría en manos de grandes empresarios (solo el 5 por ciento de las plantaciones era de pequeños productores) causó una fuerte expansión de las siembras.
En 1995 había 6.064 hectáreas sembradas con esa fruta en Costa Rica. Al terminar el 2003 el área era ya de 15.000 hectáreas. En unos cuatro años se puede duplicar la siembra.
Esto causará una sobreoferta en el mercado, lo que hará ineludible dedicar una buena parte de la cosecha hacia la agroindustria.