Tokio. El pueblo japonés sería más feliz si disfruta de un día feriado el lunes en lugar de un miércoles o un jueves. Y lo más importante, gastaría más dinero.
Una ley denominada "Lunes Feliz" promulgada este mes con el propósito de impulsar el consumo y, por ende, la deteriorada economía de Japón, sitúa algunos de los muchos feriados públicos de la nación al lado de un fin de semana, como una forma de alentar a las personas a tener más diversión.
Algunos analistas dudan que el plan, que creará dos nuevos fines de semana de tres días de duración desde el año 2000 en adelante, sea tan efectivo como espera el gobierno, pero al menos ha hecho sonreír a algunas compañías y sus trabajadores.
El nuevo sistema crearía un estimado de $4.370 millones en nuevas demandas al año, incluyendo gastos en servicios, transporte y entretenimiento, dijo Ryuji Kashimura, portavoz de la Asociación para la Promoción de los Fines de Semana de Tres Días.
"Si un feriado cae a mitad de la semana, las personas no lo usan efectivamente, pero moviéndolo para convertirlo en un puente para un fin de semana de tres días, el pueblo tendrá más para escoger cómo pasar el feriado", señaló Kashimura.
El incremento en los viajes, a medida que los residentes urbanos aprovechan el día extra para aventurarse más allá de las fronteras, también impulsaría las economías regionales, agregó.
"Si hoy fuera un Lunes Feliz, me gustaría realizar un viaje corto", dijo Akiko Higaki, de 32 años y oficinista de una compañía de televisión, una declaración que debe sonar como música para los oídos de las empresas de transporte que han sido fuertemente golpeadas a medida que los problemas económicos de Japón han llevado a que los clientes cancelen sus planes de viaje.
"Damos la bienvenida de todo corazón a la promulgación de la ley, ya que alentará más viajes nacionales", indicó Makoto Egashira, gerente general de mercadeo de la empresa de transporte ferroviario East Japan Railway Co.
Tsuguo Chihara, portavoz de la Japanese Travel Bureau (Oficina Japonesa de Viajes), señaló que el lunes feliz crearía más oportunidades para su empresa, como se demostró en julio, cuando un feriado nacional cayó por casualidad un lunes y la demanda para los paquetes turísticos de fin de semana fue más del doble.
Pero economistas dudan que el lunes feliz hará mucho para alentar a los consumidores deprimidos por meses de problemas económicos.
"Puede incrementar oportunidades para el consumo, pero eso no significa necesariamente que alentará al consumo", apuntó Susumu Kato, economista de Barclays Capital en Tokio.
Pese a una reciente reducción de las horas laborales en las empresas japonesas, causada por el deterioro de la economía, las personas no han utilizado el tiempo libre extra para salir y gastar dinero, indicó.
Economistas dijeron que las preocupaciones sobre el futuro de los empleos y la caída de los ingresos mantendría deprimido el sentimiento de los consumidores, a menos que se emprendan más acciones fundamentales para mejorar las condiciones del mercado laboral.
En la actualidad, Japón disfruta de 14 feriados nacionales al año, más que muchas otras naciones industriales. Los feriados son un alivio para muchos trabajadores que no toman vacaciones debido a que tradicionalmente los negocios ponen un alto empeño en el sacrificio propio y el trabajo duro.