Bajo una fuerte brisa, la puesta del sol y la delicada música del grupo Editus, los 2.100 empleados de la empresa de alta tecnología Componentes Intel de Costa Rica recibieron con aplausos al nuevo vástago de la familia: la planta CR3 que, con un proceso más sofisticado, elaborará un nuevo chip, conocido como OLGA.
Con esta nueva instalación, la firma transnacional concluyó su primera fase de operación en Costa Rica (que incluye también la planta CR1), la cual ha generado ventas al exterior por $931 millones en 1998 y llegará a exportar este año cerca de $1.300 millones, según confirmó el gerente de Asuntos Corporativos, Danilo Arias.
Con la presencia del presidente de la República, Miguel Angel Rodríguez; el vicepresidente de Intel Corporation, David Marsing, y el gerente general de la operación nacional, César Quiason, se inauguró oficialmente la CR3 en un acto realizado en las afueras del edificio, ubicado en La Rivera de Belén.
Esta planta, según explicó su gerente, Edgar Villalobos, tendrá varias líneas de producción que trabajarán bajo un nuevo concepto, conocido como OLGA. Este microcomponente será parte de los procesadores Pentium II y Celeron, que, al final de cuentas funcionan como el cerebro de las computadoras.
Esta planta se encargará de suplir no solo a la primera (CR1), que ya está en operación en el país, sino también al 30 por ciento de la producción mundial de los procesadores. En total, 400 personas laborarán en esta etapa.
Rodríguez, en su discurso, destacó que las exportaciones de Costa Rica alcanzaron los $5.455 millones el año pasado, de los cuales el 26 por ciento ($1.428 millones) corresponden a productos de alta tecnología.
"Intel -dijo- es nuestro mejor embajador a nivel mundial en comercio y finanzas. Es el mejor ejemplo de que Costa Rica es un lugar adecuado para las empresas del siglo XXI y viene a señalar que los costarricenses podemos hacer las cosas muy bien".
Lo que viene
Consultado sobre la fase que viene, Danilo Arias comentó que ahora hay que llevar a la CR3 a su máxima producción, pero que a corto plazo no se tiene planeada la construcción de una nueva planta.
Aseguró que a final del año 2000 vendrá un período de analizar en qué punto se encuentra la producción en el país para ver si es necesario construir una nueva instalación. El terreno donde está ubicada la empresa tiene espacio para dos plantas más.
Arias añadió que por el momento no contratarán más empleados, pues ya cuentan con los necesarios para esta primera fase.
Por su parte, Marsing resaltó el hecho de que la CR1 ha sido la planta que se ha construido en un tiempo récord en toda la historia de la Corporación Intel, pues fue edificada y puesta en operación en 11 meses y 23 días.
Incluso, el vocero de la compañía, Arturo Barboza, reveló que entre el primer y el cuarto trimestre del año pasado, la compañía pasó de producir 30.000 a 8 millones de microprocesadores.