Óscar Rodríguez. 6 febrero
La mayor participación femenina en el mercado laboral, en los últimos tres años, provocó un aumento en las mujeres con trabajo en remunerado en Costa Rica. Pero también elevó su desempleo. En la imagen, una feria de trabajo realizada por la Municipalidad de Tibás. Foto: Cortesía Municipalidad de Tibás.
La mayor participación femenina en el mercado laboral, en los últimos tres años, provocó un aumento en las mujeres con trabajo en remunerado en Costa Rica. Pero también elevó su desempleo. En la imagen, una feria de trabajo realizada por la Municipalidad de Tibás. Foto: Cortesía Municipalidad de Tibás.

El desempleo en Costa Rica registró, en el 2019, su segundo año consecutivo de mostrar una tendencia de ascenso, impulsada, principalmente, por la mayor tasa de desocupación femenina.

El año pasado, el promedio del desempleo anual (contempla el resultados de cuatro trimestres) se ubicó en el 11,8%, en comparación con el 10,3%, del 2018; y el 9,1%, del 2017, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Sin embargo, en el caso de las mujeres, la desocupación estuvo varios puntos porcentuales (p. p.) por encima del indicador general. Las tasas promedio anual fueron de 11,6% (en el 2017), 13,2% (2018), y 15,3% (2019).

La diferencia se ensancha más si se compara la desocupación de las mujeres con la de los hombres que, en promedio, fue de 7,5%, en el 2017; 8,4%, en el 2018 y 9,3%, el año pasado, según se detalla en la Encuesta Continua de Empleo (ECE), cuyos datos para el último trimestre del año pasado fueron presentados este jueves 6 de febrero.

María Luz Sanarrusia, coordinadora de la ECE, explicó que la mayor participación de las mujeres en el mercado laboral, durante los últimos años, provocó una mayor presión por la búsqueda de trabajo.

Sanarrusia relató que hubo mujeres que sí encontraron un empleo en actividades como enseñanza, salud y en hoteles y restaurantes; pero otras no.

En los últimos tres meses del 2019, un total de 167.103 mujeres estaban desempleadas, lo cual significó 21.000 más respecto al mismo periodo del 2018.

“La ocupación de las mujeres ya dejó de crecer en el último trimestre del 2019 (…) la mujer llegó como a un límite en conseguir trabajo y, por el momento, hay un remanente que no consiguió empleo”, explicó Sanarrusia.

Los datos del INEC muestran que, al cierre del 2017, la tasa de ocupación femenina (porcentaje de personas con empleo respecto a la población en edad de trabajar) era del 37%, y que en el mismo periodo del 2018 y el 2019, se estacionó en 42%.

En tanto, Pilar Ramos, coordinadora del área de Divulgación Estadística del INEC, destacó que el fenómeno presente en las mujeres no se replica en los hombres, pues tienen un mercado laboral más estable y una tasa de ocupación más alta, que fue del 68% en el último trimestre del año pasado.

“Por el peso que cada vez tienen más las mujeres (en el mercado laboral) van moviendo la tasa nacional de desempleo al alza. Y eso se refleja en que cada vez más hay una brecha en la tasa de desocupación masculina frente a la femenina”, recalcó Ramos.

Trimestre con poca variación

En cuanto a la medición del cuarto trimestre del 2019, los datos de la ECE muestran que el desempleo general de Costa Rica fue de 12,4%, sin variación estadísticamente significativa respecto al mismo periodo del 2018, cuando fue de 12%.

En el caso de las mujeres, la tasa de desocupación del cuarto trimestre fue del 16,7% y la del hombre del 9,6%, según el INEC.

En el caso de la informalidad (asalariados sin seguro social o ayudantes no remunerados), el porcentaje se ubicó en 46,5% en el cuarto trimestre del 2019; en este caso tampoco hubo variación estadísticamente significativa respecto al mismo trimestre del año anterior, detalló el INEC.

Tanto representantes del Gobierno como economistas consultados por La Nación resaltaron que el mercado laboral costarricense enfrenta una serie de retos que, aunados al menor crecimiento económico, impiden generar suficientes puestos de trabajo para reducir la tasa de desocupación.

“Tras los resultados de la Encuesta Continua de Empleo estamos conscientes que el desempleo es un tema serio y golpea a muchas familias. Trabajaremos aún más duro y en conjunto con empleadores y formadores para crear las condiciones necesarias para reducir la brecha de empleo”, destacó el presidente Carlos Alvarado, en su perfil de Twitter.

En tanto, Víctor Morales, ministro de la Presidencia, resaltó que están comprometidos en crear las condiciones adecuadas, al sector privado, para crear más puestos de trabajo. Pero aceptó que hay grandes desafíos para el país.

“Hay una presión y un grupo cada vez más grande de personas que salen a buscar trabajo, a colocarse. Se siguen creando puestos, pero la oferta no siempre satisface a esa demanda. Hay sectores de la economía en donde más bien hay necesidad de mano de obra, capacitada y preparada”, recalcó Morales.

El jerarca recalcó que otras actividades económicas, como la agricultura, construcción y comercio absorben mano de obra poco calificada, y con estos sectores trabajan en la búsqueda de lograr una reactivación.

Pese a los argumentos de Morales, el economista Luis Liberman destacó que Costa Rica está lejos de mejorar el mercado laboral con incrementos de la producción del 2% al año.

“La economía no tienen la capacidad de absorber la gente adicional que está buscando trabajo. En el tanto el país no logre tasas de crecimiento más altas, será muy difícil reducir el desempleo. No es una sorpresa, es un número alto y a nadie le gusta”, sostuvo el exbanquero, quien fue vicepresidente de la República en la administración de Laura Chinchilla.

Para el economista Dennis Meléndez hay factores estructurales de la economía costarricense que impiden reducir el desempleo.

“El hecho de que se estén trasladando recursos del sector privado al sector público, para el financiamiento de la deuda y por carga tributaria, significa llevar dinero a un sector donde la productividad será mucho menor, ahí hay un problema”, detalló Meléndez.

Añadió que el país debe lograr una reactivación de inversión privada para generar nuevos puestos de trabajo, pero sigue sin lograrse.

Colaboró la periodista Patricia Leitón