Madrid, 28 nov (EFE).- La compañía hidroeléctrica española Iberdrola apoya las líneas generales del Plan Estratégico Portugués para el sector energético, pero "vota en contra de la propuesta elevada por la ENI a la Junta de Galp, porque la consecución de sus objetivos implicaría medidas que podrían perjudicar los intereses de Galp y sus accionistas, incluyendo a Iberdrola".
En un comunicado remitido a EFE, Iberdrola señala que "apoya el proceso de reestructuración del sector energético en Portugal, siempre y cuando se respeten los intereses de Galp y sus accionistas".
La asamblea general de la empresa Galp Energía, participada por la española Iberdrola, aprobó ayer el plan de reorganización del sector energético de Portugal, pero con el voto en contra del conglomerado italiano ENI, dedicado a la producción y comercialización de petróleo y gas.
El plan contempla el traspaso de los activos del gas natural para la empresa Electricidade de Portugal (EDP), según explicó el presidente de la Red Eléctrica Nacional (REN), José Penedos.
Sin embargo, el grupo energético italiano de la ENI presentó un punto en la agenda de la asamblea reclamando que hubo una ruptura del acuerdo estratégico que mantenían con la Galp Energía, aunque, según Penedos, la discusión de este asunto quedó pendiente para una nueva reunión el próximo 16 de diciembre.
Según analistas económicos, la ENI mantiene una minoría de bloqueo y es muy probable que el modelo de reorganización, presentado por el Estado portugués, no pueda ser ejecutado.
El capital de la Galp Energía está distribuido con el 34,33 por ciento en poder del Estado portugués; 33,34 es de la ENI; el 14,27 pertenece a la EDP; el 13,5 es controlado por la estatal Caixa Geral de Depósitos; y el 4 por ciento está en manos de la española Iberdrola. EFE
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