Roma, 18 ene (EFE).- Una huelga convocada para mañana, lunes, por los trabajadores de la compañía aérea Alitalia abre de nuevo una oleada de protestas en Italia que proseguirá con un paro de 24 horas en los transportes urbanos y con otro de pilotos de aviones, a los que seguirá la protesta de los médicos en febrero.
Estas nuevas huelgas y las de pasadas semanas han supuesto un mes "negro" para los transportes y causado numerosas incomodidades para los ciudadanos y viajeros, que vieron cómo se quedaban en tierra en los aeropuertos o no podían ir al trabajo porque no funcionaban autobuses, el metro o los tranvías.
El paro de mañana en el sector aéreo afectará, según la compañía de bandera Alitalia, a 18.000 viajeros.
Alitalia anunció hoy que ha suspendido 364 vuelos, de los que 182 son conexiones nacionales, 168 internacionales y 14 intercontinentales. Otros 64 vuelos se verán afectados en su salida o llegada por el paro del personal.
Los trabajadores protestan por el plan industrial para los años 2004-2008, que prevé 1.488 despidos y la transferencia de otros 1.212 empleos.
Con ese plan, Alitalia, de la que el Estado aún posee el 62 por ciento del capital, pretende completar su reestructuración antes de ser privatizada para sumarse a la alianza establecida por la francesa Air France y la holandesa KLM.
La aerolínea italiana registró el pasado años pérdidas por valor de más de 400 millones de euros.
El paro, entre las 10.00 y las 18.00 horas locales (09.00-17.00 GMT), fue convocado por los diferentes sindicatos de la compañía.
Alitalia hizo público hoy un comunicado en el que afirma que el paro "golpea duramente a los pasajeros y causa un injustificable daño a la empresa, en una fase en la que todavía cuesta trabajo ver señales de recuperación", al tiempo que lanza un mensaje en favor del diálogo.
Los aeropuertos italianos volverán a registrar una jornada de agitación el próximo 9 de febrero, cuando paren los pilotos de Alitalia durante 24 horas.
No será la última huelga de las próximas semanas en el sector, ya que para el 20 de febrero está convocado otro paro de cuatro horas de los controladores aéreos.
Tras las huelgas de 24 horas del pasado mes de diciembre y los numerosos "paros por sorpresa" de los últimos días, los sindicatos italianos de base han convocado una nueva paralización de autobuses urbanos, metropolitano y tranvías para el lunes 26 de enero.
Los sindicatos de base (Cobas) exigen un aumento de 106 euros mensuales para poner los sueldos "al día" y 3.000 euros de atrasos.
Recientemente las tres grandes centrales sindicales firmaron un acuerdo sobre el convenio colectivo en el sector que establece una subida mensual de 81 euros y otros 970 de atrasos que no aceptan los sindicatos de tendencia anarquista.
Los trabajadores milaneses lograron aumentar esas cifras, tras mantener en las últimas semanas huelgas "sorpresas" que paralizaron la ciudad. El paro convocado por los Cobas ha sido considerado "ilegal".
Los taxistas de Milán también han anunciado que están dispuestos a paralizar el próximo día 30 la capital lombarda si el gobierno regional concede 270 nuevas licencias.
Actualmente hay en Milán 4.600 taxis. Según los sindicatos del sector, no hacen falta más licencias, sino turnos más libres y sobre todo un mejor plan de tráfico, para hacerlo más fluido.
A esos paros se añade la protesta que desde hace varios días mantiene el personal de aduanas del puerto de Génova, norte de Italia, donde se han acumulado ya 600 contenedores y se corre el riesgo de que quede bloqueado el puerto.
Los aduaneros exigen la renovación del convenio colectivo, que esperan desde hace dos años.
En otro sector, que también afecta directamente a los ciudadanos, donde ha sido convocada una huelga es el sanitario.
Los médicos se cruzarán de brazos el próximo 9 de febrero para protestar por la política sanitaria del Gobierno y exigir la renovación del convenio. Un total de 52 sindicatos y asociaciones médicas apoyan la protesta.
El presidente de la Cámara de Diputados italiana, Pierferdinando Casini, criticó hoy las numerosas huelgas de este mes de enero por considerarlas "salvajes" y que van contra los ciudadanos.
Casini manifestó que la ley tiene que ser respetada, y añadió que los paros lo único que hacen es dar una "imagen de desorden y precariedad de Italia". EFE
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