
Los dos vuelos diarios que opera TACA desde el Aeropuerto Juan Santamaría a Honduras fueron suspendidos desde el sábado por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de ese país.
La DGAC asegura que la compañía le adeuda desde hace siete años $1,3 millones por servicios prestados a las aerolíneas centroamericanas absorbidas por TACA (Lacsa y Aviateca).
Con ese argumento, la entidad revocó el permiso de ingreso de Lacsa, empresa mediante la cual Taca brinda vuelos entre Alajuela, Tegucigalpa y San Pedro Sula.
Pese a la suspensión, TACA continúa ofreciendo vuelos a Honduras desde El Salvador, por medio de TACA Internacional, y desde Guatemala, mediante Aviateca.
Claudia Arenas, directora de Comunicaciones de TACA, afirmó : “Habíamos iniciado un diálogo (con las autoridades), el cual se interrumpió por razones fuera de nuestro alcance”.
El 24 de junio, la DGAC también revocó la licencia de Isleña Regional, compañía que operaba 30 vuelos diarios dentro del territorio hondureño.
Arenas dijo que esa sanción fue “desmesurada”. Incluso, la línea aérea presentó un recurso de amparo ante las autoridades competentes, pues afirma que sus derechos fueron violentados.
“Al Estado de Honduras y a la empresa nos interesa mantener nuestras relaciones en la mayor armonía. Creemos que hacer uso de los recursos legales es reafirmar la fe en el derecho como medio de solución, que aporta tranquilidad a la gestión empresarial en un Estado de derecho”, agregó Arenas.
Por otra parte, la aerolínea Copa canceló su vuelo de ayer por la noche a San Pedro Sula debido al toque de queda decretado tras la destitución del presidente Manuel Zelaya, el domingo.
Elisa Brenes, gerente de Ventas para Copa Airlines Centroamérica y Caribe, señaló que Copa mantiene constante información con el aeropuerto hondureño para determinar a qué hora se podrá efectuar el vuelo suspendido.
