
Atenas (Alajuela). En un taller casero de barrio Mercedes, un artesano se ha convertido en escultor de piezas en jade.
La venta del producto de su ingenio se ha vuelto cada vez más exclusiva, al punto de que ahora sus clientes solo pueden tener acceso a las figuras previa cita telefónica (446-7572).
“Aquí las personas vienen y escogen lo que quieren, según sus propios diseños. Tenemos piezas ya confeccionadas o bien cada quien puede hacer su propio diseño”, explicó el propietario, Gerardo Quirós.
El precio de la pieza más barata se calcula en unos $100, mientras el de la más cara depende del gusto del cliente: $1.000, $2.000 o más.
Fósiles y Jades Int. S. A. trae la materia prima desde Guatemala y en su taller la convierte en arte.
“Es curioso, pero el tico conoce poco de este material, todos buscan el verde y el más fino y caro es el champán, el imperial o el negro”, comentó el artesano.
Sus creaciones –en el caso de la joyería– las combina con oro de 14 kilates o plata e incluso piedras cultivadas.
El taller también se especializa en imitaciones de esculturas precolombinas en el color que el cliente seleccione.
Una de las ventajas es que por cada una de sus ventas ofrece un certificado de autenticidad del material.
Sin embargo, el principal proyecto de Fósiles y Jades es crear un tour para que el turista llegue al taller y él mismo confeccione la pieza que desea obtener.