Madrid, 2 abr (EFE).- El grupo financiero europeo Mediolanum, que trabaja en el ámbito de los seguros de vida, los fondos de inversión y los servicios bancarios, informó de que está "preparado para entrar en un nuevo país", y éste será, muy probablemente, México.
El pasado año Mediolanum, que está presente en Italia, España, Irlanda, Alemania y Austria, logró unos beneficios netos de 233 millones de euros (279 millones de dólares).
Los recursos totales administrados en Europa ascendieron hasta los 30.399 millones de euros (36.478 millones de dólares) el pasado año, un 17 pro ciento más que en 2004, mientras que la captación bruta de recursos llegó a los 6.275 millones de euros (7.530 millones de dólares).
El "éxito" logrado en España, junto con el hecho de que "la cultura" de sus fundadores, italianos, sea similar a la latinoamericana hace que el camino lógico de crecimiento para el grupo sea América, previsiblemente México, según expresó el responsable del departamento internacional, Giusseppe Lalli.
Lalli explicó a EFE que el crecimiento "lógico" del grupo es hacia Latinoamérica, ya que "la llevamos en la sangre" por cultura y, además, en Europa se está llevando a cabo un asentamiento orgánico en España, con grandes perspectivas de crecimiento.
Añadió que el desembarco en México permitiría tender "un puente desde España" hacia Latinoamérica.
El hijo del fundador del grupo y actual consejero delegado de Fibanc-Mediolanum, Massimo Doris, afirmó, por su parte, que el desembarco en un país de habla hispana permitiría que los consultores formados en España, profesionales de alta cualificación que ofrecen un asesoramiento financiero personalizado, pudieran formar a otros consultores en Latinoamérica.
Mediolanum se fundó en Italia en 1982, centrándose básicamente en el negocio asegurador, y en 1997 entró en el negocio bancario y creó en Dublín el "Mediolanum International Funds".
El holding tiene una capitalización bursátil de 5.031 millones de euros (6.037 millones de dólares) y está participado por el grupo Ennio Doris, en un 37 por ciento, y Fininvest, propiedad del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en un 35 por ciento. EFE
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