Londres. El histórico lanzamiento de la moneda común europea dio un importante paso al frente ayer domingo cuando bancos y corredoras se declararon dispuestos a comenzar a operar la moneda en los mercados financieros.
Para casi 300 millones de europeos en Austria, Bélgica, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Holanda, Portugal y España, la entrada de un nuevo año el viernes coincidió con el nacimiento de la moneda compartida.
Pero la verdadera prueba de fuego del euro será hoy lunes, cuando los mercados cambiarios de divisas, bonos y acciones comiencen a trabajar con la nueva moneda, que muchos esperan rivalizará con el todopoderoso dólar como primera unidad de cuentas de Europa.
Las transacciones oficiales en euro --que se espera comience a cotizarse a alrededor de $1,17-- comenzarán en Sydney a las 0500 hora local (1800 GMT), aunque ya se ha informado de varias transacciones de euro por dólares en los últimos días a través del EBS, un sistema electrónico que permite que bancos cambien monedas entre sí.
Las primeras señales indican que los laboriosos preparativos del fin de semana en los bancos europeos para garantizar una introducción sin tropiezos del euro transcurrían normalmente.
Las instituciones financieras han estado trabajando arduamente desde que se inició el año nuevo para convertir miles de contratos de monedas y bonos del gobierno y cientos de acciones de monedas nacionales de los 11 países participantes en euros.
El Banco Central Europeo (BCE) dijo el domingo que la conversión al euro no estaba aún completa, pero que continuaba según el plan.
"Todo marcha bien y sin complicaciones", dijo a Reuters un portavoz del BCE.
El mayor banco comercial de Alemania, Deutsche Bank AG, informó el domingo de que había completado su conversión al euro.
El Banco de Francia y la asociación de mercados franceses AFECEI anunciaron que sus operadores de mercado habían completado sus programas de conversión de euro el sábado, lo que les dejaba un día adicional para prepararse para la apertura del mercado hoy.
Oposición
En Gran Bretaña, el exministro británico de Exteriores, Lord David Owen, anunció la creación de un equipo que estudiaría la forma de impedir la adopción de la nueva moneda en esa región.
Owen, que tradicionalmente ha apoyado el proyecto de una Europa unida a la vez que se ha opuesto a una moneda común, dijo al canal Sky Television que el centro de estudios que propone crear no participaría del furioso debate político alrededor del euro.
"Todo lo que pretendo es crear un grupo... que estudie objetivamente estas cosas e indague y desafíe a la gente antes de que tomen una decisión que podrían lamentar", afirmó.
Los críticos británicos del euro, predominantemente de derecha, afirman que Gran Bretaña firmaría su sentencia de muerte como país independiente si se une al grupo de la moneda común.
"Muchos de los aspectos que hemos considerado siempre son parte esencial del presupuesto del ministro de Hacienda... serán decididos ahora dentro de Europa", advirtió Owen.
Aunque Gran Bretaña se hizo a un lado cuando las 11 naciones de la Unión Europea decidieron lanzar el euro, el gobierno del primer ministro Tony Blair declaró que en principio estaba a favor de la unión económica y monetaria de Europa, y prometió la realización de un referéndum antes de tomar una decisión.
Varios funcionarios europeos, por su parte, reiteraron su creencia de que la nueva moneda garantizaría a corto plazo la estabilidad económica de los 11 miembros del bloque.