En una decisión polémica e histórica, la Sala Constitucional abrió la puerta para que el Poder Ejecutivo decida la forma en la cual distribuye los ingresos que recibe.
La decisión implica un fuerte golpe para las leyes que obligan a destinar cantidades fijas de recursos a 42 instituciones (los destinos específicos).
La resolución de los magistrados por ahora solo se conoce el por tanto surgió ante una acción de inconstitucionalidad presentada por el Centro Nacional de Estudios de Educación y Capacitación Cooperativa (Cenecoop R.L.) contra el Presupuesto Ordinario de la República del 2000.
El Cenecoop alegó que en dicho presupuesto no fue incluido el 40 por ciento de lo recaudado por impuestos al consumo de refrescos gaseosos y bebidas carbonatadas de franquicia extranjera que le correspondía por ley.
El miércoles pasado, en una votación dividida, la Sala Cuarta declaró sin lugar dicha acción.
Los cuatro magistrados que avalaron esa posición fueron Luis Paulino Mora, Ana Virginia Calzada, Eduardo Sancho y Alejandro Batalla, mientras que el voto de minoría está suscrito por Gilbert Armijo, Luis Fernando Solano y Adrián Vargas.
Argumentos
La redacción completa de ambas posiciones se conocerá próximamente.
Sin embargo, ayer, la magistrada Calzada explicó que quienes declararon sin lugar la acción consideraron que la ley con destino específico que invocó Cenecoop viola dos principios constitucionales: la anualidad del presupuesto y que el Poder Ejecutivo tiene la iniciativa para distribuir los ingresos que recibe.
Dichos principios están establecidos en varios artículos de la Constitución.
Uno de ellos es el 176, el cual establece que: "El presupuesto ordinario de la República comprende todos los ingresos probables y todos los gastos autorizados de la administración pública, durante todo el año económico".
Otro, es el 177, que establece: "La preparación del proyecto ordinario corresponde al Poder Ejecutivo".
Y el artículo 140, inciso 15 señala que es atribución del Poder Ejecutivo "enviar a la Asamblea Legislativa el Proyecto de Presupuesto Nacional en la oportunidad y con los requisitos determinados en esta Constitución".
Calzada explicó que una ley con destino específico obliga al Estado a incluir en el presupuesto indefinidamente una partida y no en forma anual.
La decisión abre, según Calzada, la puerta al Poder Ejecutivo para que defina cómo distribuir los recursos.
"Yo discrepo de esa tesis, porque es imposible pensar en establecer un impuesto para un solo año. La decisión es un poco forzada", opinó el magistrado Solano.
Y es que la Sala Constitucional dio un viraje en su criterio (ver recuadro).
Sorpresa
La decisión de la Sala causó mucha sorpresa. Anoche el ministro de Hacienda, Jorge Wálter Bolaños, manifestó que no conocía la decisión.
Manifestó que si es así, el Gobierno se compromete a seguirle girando el dinero a las instituciones pues la gran mayoría son obras sociales, pero no los montos que señalan las leyes pues se salen de las posibilidades fiscales.
El exministro de Hacienda Leonel Baruch, quien luchó mucho contra estas leyes, adujo que la Sala IV tomó en consideración los dos argumentos principales que el Ministerio de Hacienda había esgrimido.
Por su parte, el exprocurador general y actual magistrado Román Solís comentó: "La Sala opinó que es legítimamente constitucional establecer leyes con destino específico, pero que estos deben estar sujetos a la anualidad de cada presupuesto, es decir, a su vigencia de un año".
Rosalía Gil, presidenta del Patronato Nacional de la Infancia, señaló que este fallo no detendrá los esfuerzos de esa institución por recibir los dineros que les corresponden.
La decisión influirá en el presupuesto ordinario del 2003 si la decisión sale publicada en el Boletín Judicial antes de setiembre próximo.
El fallo no afecta los destinos específicos contemplados en la Constitución Política, como el 6 por ciento de la producción a educación.
En la Asamblea Legislativa hay un plan para eximir al Estado a girar los dineros específicos asignados por ley.
Colaboraron : Montserrat Solano y Lidiette Brenes, periodistas.