El Gobierno y los productores se enfrentan por la calidad de la salud animal en Costa Rica, mientras los mercados de destino de los bienes exigen cada vez más requisitos para mantener abiertas sus fronteras comerciales.
La polémica se desató luego que la Unión Europea (UE) cerró su mercado a los camarones y tilapia ticos, al alegar incumplimiento de medidas de control de residuos en fincas e industrias.
La medida rige desde el 23 de marzo. Autoridades del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) afirmaron que desde hace casi siete años se sabía del caso, pero no hubo una reacción adecuada.
Afirmaron que, en general, el país no se ha tomado en serio los obstáculos no arancelarios en el comercio mundial. “No podemos descuidar este capítulo pues en un caso como el de los camarones desde el año 2000 se sabía de las inspecciones. No hicimos la tarea en este campo”, sostuvo el director del Senasa, Gerardo Vicente.
“Hay que aceptar las responsabilidades y aprender de lo sucedido. Si el país apuesta al desarrollo de las exportaciones, debe hacer un acompañamiento inteligente en este campo de las barreras no arancelarias”, advirtió Vicente en conferencia de prensa, al referirse al caso del camarón.
Muchas gestiones. La directora ejecutiva de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), Mónica Navarro del Valle, aseguró que el sector privado tiene muchos años de gestionar mejoras en el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) y en el ahora Senasa (la nueva Ley rige hace un año).
Los productores señalan desde hace seis años los problemas con los sistemas sanitarios en los laboratorios, falta de reactivos y pruebas no realizadas desde hace mucho tiempo, dijo Navarro.
En general, el sector productivo se queja de la inexistencia de un sistema de calidad interno en las áreas fitosanitaria y de salud animal, enfatizó la dirigente.
Érick Montero, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Productores de Leche, explicó que aprovecharon el cambio de la anterior Dirección General de Salud Animal al Senasa para coordinar cambios con las autoridades gubernamentales. Explicó que replantean las normas técnicas para crear un sistema y evitar que los requisitos se usen como obstáculos al comercio.
El sector lechero ha sido víctima de la aplicación de medidas sanitarias como obstáculos al comercio. Uno de los más conocidos se vivió cuando durante varios años no se logró exportar leche a México, pese a una cuota acordada en el Tratado de Libre Comercio (TLC), vigente desde el 1.° de enero de 1995.
Los mexicanos pidieron todo tipo de requisitos para atrasar el ingreso de la leche costarricense a su territorio.
El Senasa advirtió que cada día surgen más requisitos de este tipo en todos los mercados, ante la fuerte apertura del comercio internacional. Vicente llamó al país a estar listo para cumplir y evitar así el cierre de mercados.
Costa Rica logró sortear con éxito medidas como la ley estadounidense contra el bioterrorismo, que exige saber toda la historia de un producto desde su producción. También superó la exigencia de la certificación Eurepgap, vigente en la UE.
