Montevideo, 2 may (EFE).- El Gobierno uruguayo privatizará el Nuevo Banco Comercial, surgido de la quiebra de otros tres durante la crisis financiera de 2001, que arrojó pérdidas por 3.100 millones de dólares, informó hoy el ministro de Economía, Danilo Astori.
Astori afirmó que hay tres interesados en adquirir el banco, pero admitió que el proceso de negociación podía llevar varios meses, aunque informó que espera que el traspaso se produzca antes de finalizar 2005.
El ministro afirmó que el objetivo de las nuevas autoridades es transformar al Nuevo Banco Comercial en una institución competitiva, con buena imagen en el mercado.
"El objetivo es precisamente su retorno por completo al sector privado", afirmó el ministro. "Digo completo porque (...) el Banco funciona con un régimen de derecho privado", por lo que en esta etapa se trata que salga definitivamente del sector público.
"Por supuesto, que hay que realizar diferentes tareas preparatorias, entre las cuales se cuenta la de transformar la institución en competitiva, con buena presencia en el mercado", añadió Astori.
Para el ministro, el Banco Comercial "tiene toda una historia de pertenencia al sistema financiero y vinculación con la economía uruguaya", y subrayó que el objetivo se puede lograr perfectamente.
El presidente del Nuevo Banco Comercial, Julio César Porteiro, dijo que el número de funcionarios del banco es ahora de 858 y aseguró que la cifra está en consonancia con los propósitos de la nueva administración.
Según Porteiro, la institución tuvo una baja en la morosidad durante el año 2004 en comparación a 2003 y agregó que los depósitos y las colocaciones han experimentado un crecimiento.
El Banco Comercial se abrió tras la quiebra generada durante la administración de los hermanos Carlos y José Rohm, el primero de ellos procesado en Argentina, y el segundo requerido por las autoridades uruguayas.
El Comercial se fundó nuevamente con parte de su personal y de los quebrados bancos de Montevideo y Caja Obrera.
Estos dos últimos, eran propiedad de la familia de banqueros uruguayos, encabezados por el fallecido Jorge Peirano Facio, de 82 años, y sus hijos, Jorge, Dante y José, presos en Montevideo, y Juan Peirano, prófugo de la justicia.
El grupo también era propietario del Grupo Velox, de Argentina, el Banco Alemán, de Paraguay, y el TCB de Islas Caymán, todos quebrados. EFE
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