Bruselas, 17 ene (EFE).- El Gobierno belga se ha comprometido a ofrecer a la empresa alemana de mensajería urgente DHL una solución para asegurar la permanencia de la sede europea de la compañía en Bélgica.
En el último consejo de ministros, el Ejecutivo belga aseguró que DHL podrá ampliar sus actividades en el aeropuerto de Zaventem hasta el próximo 1 de septiembre, fecha en que se anunciará si la empresa seguirá operando en ese aeropuerto o si, deberá trasladar sus actividades a un aeropuerto regional.
La decisión fue adoptada tras la reciente amenaza de la sociedad de mensajería de abandonar el territorio belga en caso de que la petición de extensión de sus actividades en el aeropuerto de Bruselas-Nacional fuera rechazada por el Gobierno federal.
Se trata de un tema "espinoso", ligado a la delicada cuestión de los ruidos sonoros procedentes de los vuelos nocturnos sobre la ciudad, recuerda el diario católico de Bruselas "La Libre Belgique", que considera que el Gobierno "ha sido sensible" a los argumentos de la empresa, al establecer como primera opción la de Bruselas.
Para el caso de no llegar a una solución sobre Zaventem de aquí al 1 de septiembre, el Gobierno tiene previsto estudiar otras posibilidades en aeropuertos regionales, preferentemente en Bierset o Jéhonville, e incluso se plantea la construcción de un nuevo aeropuerto, señala el diario liberal "Le Soir".
En la práctica, el anuncio del Ejecutivo podría suponer la revisión del tope actual de 25.000 vuelos nocturnos anuales autorizados, lo que ha despertado inquietudes entre el partido flamenco de los Verdes y la Unión Belga Contra los Ruidos de los Aviones.
Por su parte, la dirección de DHL se muestra satisfecha con la propuesta, que calificó de "señal muy positiva e importante, que confirma la posibilidad de desarrollar la sociedad en Bruselas-Nacional", lo que para la empresa sigue siendo su opción "prioritaria" según el director comercial de DHL, Xavier de Buck. EFE
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