
méxico. efe El órgano antimonopolio del Gobierno mexicano dijo ayer que la multa por unos $1.016 millones impuesta a la telefónica Telcel, propiedad del magnate Carlos Slim, se aplicó por elevar los costos de sus competidores, mediante altas tarifas de interconexión.
“La conducta sancionada fue la práctica de Telcel de elevar los costos de sus competidores por medio de una tarifa de interconexión alta, superior a la que se cobra a sí mismo”, explicó el presidente de la Comisión Federal de Competencia (CFC) , Eduardo Pérez Motta.
En un comunicado, el funcionario indicó que con esta práctica “Telcel eleva los precios que pagan los usuarios de las demás redes y al estrangular la competencia, mantiene su capacidad en exceso a sus propios usuarios”, lo que afecta a los 91 millones de clientes de la telefonía móvil, en México.
El pasado 15 de abril, la CFC notificó a Telcel la decisión de imponer la multa más alta de la historia de 11.989 millones de pesos (unos $1.016 millones), equivalentes 10 % de los activos de la empresa.
El órgano federal apuntó que más que la sanción en sí misma, “el monto ha provocado quejas casi idénticas de Telcel y algunos comentaristas”.
Apelación. Telcel, la marca con la que opera en México el gigante de la telefonía celular América Móvil, calificó el martes pasado como “arbitraria, parcial, oportunista y excedida”, la multa.
En un comunicado, Telcel señaló que “recurrirá a los medios legales que tiene a su alcance para defenderse de dicha resolución” y que, además del recurso de reconsideración que tiene derecho a presentar, “analiza otras acciones contra esta ilegal resolución”.
Telcel argumentó que las llamadas realizadas en su propia red (on-net) “son características de un mercado en competencia, y son una práctica reconocida y empleada en todo el mundo, incluyendo México, donde han existido y existen ofertas variadas de estos beneficios ofrecidos por todos los operadores celulares, sin excepción”.
América Móvil contaba, al cierre del 2010, con 225 millones de clientes en 18 países americanos. En Costa Rica, a través de su subsidiaria Claro, es adjudicataria de una frecuencia celular.