Río de Janeiro, 17 nov (EFE).- Diez empresas quedaron hoy acreditadas oficialmente en Brasil para producir diesel a partir de sustancias vegetales, lo que les otorgará ventajas fiscales.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el ministro de Desarrollo Agrario, Miguel Rossetto, entregaron a las empresas el sello de "Combustible Social" en una ceremonia oficial.
Los beneficios fiscales los recibirán cuando adquieran materia prima para fabricar el combustible a familias de agricultores que han recibido tierras en virtud de la reforma agraria.
"Además de consolidar una nueva política energética para Brasil, el programa da oportunidades de trabajo y concede beneficios a los empresarios que invierten en la inclusión social", dijo Lula durante el acto oficial de entrega de los certificados.
Las empresas acreditadas por el ministerio responsable de la reforma agraria ofrecerán al mercado más de 100 millones de litros de biodiesel en 2006 y generarán trabajo para unas 60.000 familias.
Los proyectos industriales ya aprobados o en análisis en el ministerio de Desarrollo Agrario sumarán una oferta de 350 millones de litros y beneficiarán a 150.000 familias, según la información.
El biodiesel es visto por el Gobierno como una alternativa en la matriz energética de Brasil.
El combustible se extrae principalmente del aceite de ricino, un arbusto que se cultiva en el empobrecido nordeste del país en un inédito programa de cooperación con dividendos financieros entre firmas privadas, el Gobierno y pequeños labradores.
También se extrae del aceite de palmas amazónicas.
El Programa Nacional de Biodiesel, lanzado a fines de 2004, establece la meta oficial de agregar a partir de enero de 2008 un 2 por ciento de este combustible vegetal a los tanques de vehículos diesel que ruedan por Brasil.
A partir de 2013, la proporción será de un 5 por ciento. EFE
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