Buenos Aires, 21 may (EFE).- El presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, firmó hoy el decreto de creación de una aerolínea estatal que absorberá a los 850 trabajadores de Lapa, una empresa de capitales argentinos y bolivianos al borde de la quiebra.
Fuentes gubernamentales confirmaron que el mandatario rubricó el decreto de conformación de la nueva sociedad, luego de que lo hicieran los ministros de Defensa, José Horacio Jaunarena, de Producción, Aníbal Fernández, y de Economía, Roberto Lavagna.
La nueva aerolínea tendrá como único accionista a la estatal Intercargo, que brinda servicios a las aerolíneas en 14 aeropuertos del país.
Pero el plan gubernamental prevé que la nueva sociedad pase a manos de inversores privados nacionales dentro de seis meses, una vez que la empresa logre un punto de equilibrio.
La aerolínea iniciará sus operaciones con cinco aeronaves que serán incorporadas por el mecanismo de "leasing" (alquiler con opción a compra).
La conformación de la nueva empresa es la solución que adoptó el Gobierno argentino para garantizar las fuentes de empleo de los trabajadores de Lapa que, por falta de recursos económicos, no opera desde hace un mes y medio.
Además, el Gobierno sostiene que la nueva compañía permitirá regular el mercado aéreo local evitando una posible situación de monopolio de Aerolíneas Argentinas, la línea aérea de bandera nacional e integrante del grupo español Marsans en la que el Estado argentino mantiene una participación societaria mínima.
Aerolíneas Argentinas negó que tenga una posición monopolista al señalar que opera el 45 por ciento de los vuelos internacionales desde y hacia Argentina y que posee una cuota del 82 por ciento en el mercado de cabotaje.
El presidente de Aerolíneas Argentinas, Antonio Mata, recordó el martes la existencia de una cláusula, en el pliego de privatización de la compañía en 1990, que establece que el Estado argentino no puede acrecentar su participación en el mercado aéreo comercial local comprando o creando otra empresa.
El directivo dijo que esperaría conocer el decreto de creación de la compañía estatal antes de decidir si se recurre a la Justicia para hacer valer aquella cláusula.
En tanto, la Justicia argentina continúa el proceso de concurso de acreedores iniciado en 2001 contra Lapa, que arrastra una deuda de 50 millones de pesos (17,2 millones de dólares) que se suma a los 70 millones de pesos (24,1 millones de dólares) incluidos en la convocatoria de acreedores.
Desde agosto de 2002, Lapa está en manos del consorcio Aeroandina, en el que son accionistas los argentinos Mario Folchi, Ricardo Arena y Amadeo Riva y el boliviano Humberto Rocca, presidente de la aerolínea boliviana Aerosur.
El pasado 9 de mayo, el Estado argentino denunció a los directivos por el supuesto "delito de acción pública" contra los usuarios perjudicados por el intempestivo cese de las operaciones de la compañía. EFE
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