Nueva York (dpa). La empresa automotriz General Motors (GM) decidió efectuar una drástica reducción de su producción con el fin de poner coto a sus elevadas pérdidas, según anunció hoy la propia empresa.
Durante el primer tremestre de 2009, GM suspenderá casi un tercio de sus actividades en Estados Unidos, Canadá y México, con lo cual en los próximos tres meses fabricará 250.000 vehículos menos, según informó.
Pocas horas antes, GM, que enfrenta el peligro de tener que declararse insolvente, se vio aliviada por la perspectiva de que el gobierno estadounidense brinde apoyo financiero, que provendría de los 700.000 millones de dólares aprobados como paquete de rescate por el Congreso, paso al que la administración de George W. Bush hasta ahora se había negado.
Sin embargo, en la noche del jueves fracasó en el Senado estadounidense un paquete especial de ayuda de 14.000 millones de dólares para la industria automotriz.
De esta manera, el futuro de GM y de otras como Chrysler, que habían afirmado precisar con urgencia un millonario crédito antes de fin de año, se torna aún más incierto. GM y su filial podrían verse obligadas a declarar su bancarrota.
También Ford pide crédito, pero subraya que su situación no es tan grave.
El "Wall Street Journal" informó hoy que GM ha contraído deudas por 9.000 millones de dólares con sus proveedores y es poco probable que la compañía pueda pagar las sumas en cuestión sin la ayuda estatal.
Según la publicación, GM contrató hace semanas a algunos de los asesores y abogados más famosos para casos de insolvencia. El jefe del consorcio, Rick Wagoner, había intentado evitarlo, porque temía que un proceso por insolvencia alejara a los posibles compradores de coches, informa la publicación.
El especialista en economía alemán Ferdinand Dudenh”ffer sostuvo que la declaración de insolvencia de GM llegará "en vísperas de Navidad o en los días inmediatamente siguientes", y que la quiebra de la automotriz estadounidense conduciría "como muy tarde medio año después" también a la insolvencia de Opel, su subsidiaria alemana.
El académico de la Universidad de Duisburgo, en Essen, dijo a dpa que en ese marco la garantía de ayuda estatal para Opel que evalúa el gobierno alemán deja de tener sentido. "Como Opel es 100 por ciento una filial de GM, el dinero pasaría automáticamente a integrar los activos de insolvencia", agregó.
Dada la relación entre ambas empresas, sería imposible garantizar que el dinero quedara en Opel. El especialista opina que la insolvencia de GM es "comparable con el caso de Lehman Brothers en el ámbito bancario, y pondrá en movimiento una espiral descendente".
Según Dudenh”ffer, sin las ayudas GM no podrá salvarse, ni siquiera mediante declaración de insolvencia y posible saneamiento. "Durante 2009 GM se liquidará", vaticinó.