París, 26 feb (EFE).- El Gobierno francés va a acelerar la fusión de la pública Gaz de France y la privada Suez para cortar el paso a la italiana Enel hacia esta última, lo que dará lugar al nacimiento de un gigante mundial de la energía.
En nombre del "patriotismo económico", el primer ministro francés, Dominique de Villepin, en persona y en una alocución solemne, dio luz verde ayer al matrimonio entre Gaz de France (GDF, con 80,2% del capital en manos del Estado) y el franco-belga Suez, cuyas modalidades deberían perfilarse entre hoy y mañana lunes.
"La independencia energética de nuestro país es un reto estratégico para Francia", subrayó Villepin, tres días después de que el grupo energético italiano Enel mostrase su interés por Suez.
El hecho de que París haya tomado cartas en el asunto de la fusión de GDF y Suez, cuyo principio aprobaron oficialmente anoche los Consejos de Administración de ambas empresas tras una reunión de urgencia, ha molestado en Roma.
Contrariado por el anuncio de Villepin, el ministro italiano de Economía, Giulio Tremonti, pidió que cese "la carrera de los Estados europeos para construir barreras de protección".
Muy distinta fue la reacción de Bruselas, donde el ministro belga de Finanzas, Dicier Reynders, dijo que Bélgica "es favorable a este tipo de acercamiento que representa una oportunidad para el grupo franco-belga (Suez) de ser un actor y no un espectador".
De ver la luz, el nuevo grupo será el "número uno" mundial del gas licuado y el "número dos" europeo de la energía (64.000 millones de volumen de negocios, de los cuales 52.700 millones provienen del gas y la electricidad), tras el alemán E.ON (56.400 millones), pero delante del francés Eléctricité de France (EDF, 51.000 millones).
El futuro conglomerado ocuparía la segunda plaza -tras EDF- en términos de capitalización en el índice estrella de la Bolsa parisiense, el CAC-40, donde la especulación engordó considerablemente las acciones de Suez y de GDF esta semana.
En cinco sesiones, los títulos de Suez subieron el 13,6% (33,89 euros), su nivel más alto desde 2002, mientras que los de GDF crecieron un 9% (29,80 euros), lo que representa su segundo récord desde su introducción en la Bolsa en el pasado verano, y se espera que los inversores apoyen mañana el futuro matrimonio.
La operación podría saldarse por la compra de GDF por Suez, esencialmente por intercambio de acciones, ya que el grupo público francés es la mitad más pequeño que el franco-belga de energía y servicios medioambientales.
A la espera de que se precisen las modalidades de la operación, que hará necesaria una reforma legislativa para modificar la ley de agosto de 2004 que impide al Estado ceder más del 70 por ciento del capital de una empresa pública, el ministro francés de Economía y Finanzas, Thierry Breton, tratará de aplacar mañana la inquietud de los sindicatos, bastante hostiles a la fusión.
Como principales argumentos para tranquilizarles, Breton explicó hoy que esgrimirá en su reunión con los sindicatos que el Estado se guardará una parte de GDF "superior a la minoría de bloqueo", es decir, del 34%, y que la operación "tendrá consecuencias positivas para el empleo", ya que las dos empresas son complementarias.
GDF está esencialmente basada en Francia, mientras que Suez tiene actividades de gasísticas en Bélgica y Estados Unidos.
Suez aportará igualmente sus actividades eléctricas, con las centrales nucleares de Electrabel y sus barreras hidráulicas en Francia, donde segura el 7% de la producción en electricidad.
Otro elemento de peso en el ajuar de Suez es la Lyonnaise des Eaux, "número dos" mundial del mercado del agua.
La operación -subrayó Breton en sendas entrevistas a "Le Journal du Dimanche" y "Le Parisien du Dimanche"- permitirá crear un peso pesado capaz de afrontar un mercado de la energía bajo alta tensión.
"Al dotarse de un nuevo líder mundial, Francia y Bélgica toman ventaja en un momento en el que las fuerzas tratan de reagruparse paralelamente en España, Reino Unido, Alemania e Italia. Es una buena noticia para nuestra seguridad energética y para Europa, que se refuerza", según el ministro francés.
Breton se refirió así a las maniobras existentes actualmente en las que está en juego la dominación del mercado europeo de la energía, que estará completamente abierto en 2007.
El último pulso en ese sentido lo libran el alemán E.ON y el español Gaz Natural para hacerse con el también español Endesa. EFE
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