
El hato nacional bovino bajó en 820.474 cabezas (un 37,4%) en 12 años, en una caída que afectó a todas las zonas del país, según revelan las cifras del censo ganadero.
Costa Rica contaba con un total de 2,19 millones de cabezas de ganado bovino en 1988, cuando la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (SEPSA), del MAG, y el Consejo Nacional de Producción hicieron la encuesta ganadera.
El año anterior tenía apenas un poco menos de 1,37 millones de animales, reveló el censo ganadero nacional.
La caída es consecuencia de la crisis de precios internacionales, pues el bajo ingreso de los productores los llevó, en los últimos ocho años, a sacrificar animales para sobrevivir.
Además, el productor no contó con recursos para reactivar la explotación ganadera, pues la cría es una tarea que no produce ingreso rápidamente.
El país se comió el hato, pues sacrificó tanto para mercado interno como para exportar más de lo que producía. La caída se suscitó a un ritmo de 6.212 cabezas por mes, advirtió el jerarca del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Alberto Dent.
Ante los números rojos, el Gobierno y los bancos pusieron en marcha una línea de crédito especial para cría, por ¢4.000 millones.
El Banco de Costa Rica cuenta con ¢3.000 millones y el Banco Nacional con otros ¢1.000 millones. Los productores recibirán los créditos a un plazo de siete años, con tres de gracia, pero las tasas serán las del mercado.
Impacto
La región Chorotega, tradicionalmente ganadera, fue la gran perdedora, aunque el número de cabezas bajó en todo el país.
Al comparar los datos de la encuesta nacional ganadera, elaborada en 1988, con el censo del año pasado, en la región Chorotega el hato de ganado bovino cayó un 54,4 por ciento. Eso implica 386.287 animales menos.
Los sectores de carne y leche se vieron afectados con la reducción del hato.
En 1988, el país contaba con 1,41 millones de animales destinados a producción de carne. Ese número bajó a apenas 884.979 el año pasado.
En el caso del ganado lechero se pasó de tener 303.774 cabezas en 1988 a solo 177.371 en el 2000, según las cifras oficiales.
También decayó el hato de doble propósito (ganado que produce leche, pero luego se sacrifica con buenos resultados para carne). En 1988 Costa Rica tenía 478.066 animales de este tipo y en el 2000 contaba con 307.365.
El país avanzó en productividad a juzgar por los datos, particularmente en el sector lechero.
Con cada vez menos animales, la producción nacional de leche se incrementó desde 429 millones de litros en 1990 hasta 722 millones de litros el año pasado, según las cifras de SEPSA.
Una lástima
José Joaquín Muñoz Bustos, tradicional productor y directivo de la Cámara de Ganaderos de Liberia, argumentó que lo peor es perder y desperdiciar la gran vocación ganadera que tiene la población.
También el gran esfuerzo de los productores en importar material genético mejorado y especies forrajeras, así como la subutilización de muchos profesionales que se formaron en este campo.
En la región Chorotega, advirtió, la caída del sector ganadero va correlacionada con la emigración de la población.
La gente, dijo Muñoz, ha ido a aglomerarse en la zona urbana, creando focos de problemas que ya tienen efectos en el área metropolitana.
Aparte de la caída en el interés de los productores, el aumento en el consumo de productos cárnicos y lácteos contribuyó a mermar el hato, explicó Bustos.
La población extranjera inmigrante en el país también es consumidora de estos bienes, con lo cual se aumentó la demanda mientras el hato no se recuperó.
En Guanacaste, dijo, la cría era prioridad. Pero este rubro no es tan comercial ni reporta liquidez como el engorde, por lo que muchos lo abandonaron.