
La Corporación Fischel presentó pérdidas por ¢86,7 millones durante el período fiscal 2002-2003. Estas serán absorbidas en su totalidad por el capital de los socios (preferentes B).
Así se desprende de la información suministrada por Fischel a la Superintendencia General de Valores (Sugeval), el pasado lunes, a través de un comunicado llamado “Hecho relevante”.
Esa información presenta un avance de los estados auditados del 2003 elaborado por el Despacho Lara Eduarte S. C., auditor externo de la corporación.
No obstante, los estados completos aún no se han presentado a la Sugeval.
El total de los ajustes que se han realizado hasta el momento y que tienen cargo a las utilidades del período 2002-2003 sumó ¢263,9 millones, cuyo desglose es el siguiente:
Revisión de cuentas por cobrar ¢44.517.088.
Revisión de cuentas por pagar ¢91.311.698.
Baja de inventario ¢61.311.362.
¢14.952.622 por la baja de inventarios de suministros.
Gastos financieros por ¢29.568.250 y ¢94.597.500 por la cuenta de gastos prepagados.
Gastos acumulados y otros ¢87.829.816,97.
También se contabilizó una ganancia por la venta de activos de ¢130.507.764,95 e ingresos financieros por ¢29.620.113,84.
Contra Mefre
El “Hecho relevante” también consignó que la asamblea de accionistas de la Corporación ratificó lo actuado por la administración, en la que se obligó a la sociedad Mefre de Escazú a reintegrar en su totalidad $617.000 correspondientes a la venta del edificio de Fischel, ubicado en San José.
Mefre es una sociedad de Walter Reiche Fischel, vicepresidente de la junta directiva de la Corporación Fischel.
La sociedad recibió “directamente” recursos por la venta de las oficinas centrales de Fischel, que no ingresaron a la Corporación ni fueron reflejados en los estados financieros.
Desactualizada
Fischel –especializada en la venta de medicamentos– lanzó al mercado una emisión por $10 millones, a un precio de $10 por título, en enero pasado.
Esa emisión fue inscrita en el mercado y se negoció con información financiera desactualizada, en la que se utilizó los estados auditados del período 2001-2002 y un borrador de los estados del 2002-2003 –datos hasta agosto–.
Lo anterior se realizó a pesar de que en el “Reglamento de oferta pública de valores” en el artículo N.° 31 define que:
“El prospecto de la emisión deberá contar con la información necesaria para que los inversionistas puedan formular un juicio fundado sobre la inversión. Los prospectos no podrán contener informaciones ni declaraciones falsas sobre hechos relevantes que deban ser divulgados para que las declaraciones contenidas en ellos no resulten engañosas a la luz de las circunstancias en que fueron realizadas”.
La Sugeval solicitó a la Bolsa Nacional de Valores (BNV) que las acciones de Fischel se negocien separadamente de las otras firmas, a riesgo de los propios inversionistas.
La medida se impuso porque a la fecha, Fischel no ha presentado la información indispensable para una adecuada valoración de esos títulos.