
El uso del “dinero plástico” como medio de pago les sale caro a los consumidores costarricenses debido a las altas comisiones fijadas para las transacciones efectuadas con tarjetas.
En Costa Rica, las comisiones oscilan entre el 2% y el 7% sobre el monto de la compra, y son las mismas para una tarjeta de crédito o de débito.
Ese porcentaje, llamado de adquirencia o afiliación, deben pagarlo los comercios a la entidad que afilió el negocio al sistema de pago electrónico y que le proporciona la plataforma y el datáfono (POS) o lector de tarjetas.
Al final, esos costos los pagan los consumidores pues los comerciantes los incluyen en el precio final de los bienes y servicios.
Estos cargos tienen como base un acuerdo sobre comisiones de intercambio realizado hace más de 15 años entre entidades emisoras de tarjetas y los entes o bancos encargados de afiliar negocios.
En la mayoría de países los cargos por pago electrónico son más bajos que los cobrados aquí y, en el caso de las tarjetas de débito, esas tasas son aún más reducidas.
Las tarjetas de débito se alimentan de las cuentas corrientes o de ahorro de los tarjetahabientes.
A pesar de eso, muchos negocios piden al cliente pagar en efectivo a cambio de obtener precios más bajos, lo cual les permite ahorrar el monto de la comisión que deben pagar por la transacción electrónica.
Las empresas alegan que, como las comisiones son tan altas, la única forma de aplicar descuentos de precios es con el pago en efectivo.
¿Distintas? Algunos banqueros consideran que las tasas para pagos con débito deben ser menores, pero otros opinan que no sería viable técnica ni financieramente.
“Se supone que, si el medio de pago usado son los fondos propios de los cuenta ahorrantes o cuentarrentistas, debería haber alguna diferencia con respecto al financiamiento de una tarjeta de crédito”, opinó Guillermo Quesada, gerente general de Bancrédito.
Sin embargo, recordó que el costo técnico-operativo de proveer el pago electrónico (datáfono, papel, averías, etc.) es el mismo para débito y crédito y debe cubrirse.
Mario Rivera, gerente del BCR, dijo que, al estar asociadas las tarjetas de débito a las marcas internacionales (Visa y Mastercard), el débito se montó en la misma estructura del crédito y dejaron las mismas comisiones. No obstante, el mercado debe ir hacia una diferenciación entre débito y crédito, agregó.
En tanto, Jorge Bonilla, director corporativo de Banca de Medios Electrónicos del Nacional, considera que las comisiones deben ser iguales pues el débito en Costa Rica no trabaja con PIN de validación en el comercio. Esto hace que el riesgo (de fraude) de la transacción sea igual que la de crédito, y el emisor lo asume en la mayoría de los casos.
Para José Ignacio Cordero, gerente general de Credomatic, la comisión por pago electrónico es el único ingreso que tiene débito. “Sino funcionara para el débito (la comisión) no tendría sentido emitir tarjetas de débito pues no tendrían ningún ingreso adicional”, dijo.
Según Lorena Blanco, coordinadora de Tarjetas del Banco Popular, ambas tarjetas son medios de pago y por tanto deben pagar lo mismo.
Jennifer McGowan, directora regional de Relaciones Corporativas de Visa para América Latina y el Caribe, afirmó que Visa no fija tasas a los tarjetahabientes ni a los comercios. “Estos cargos son fijados por los bancos en cada país. No nos cabe comentar por cargos que nosotros no hacemos”.
Viejo acuerdo. Las comisiones de adquirencia o afiliación las negocia el banco o entidad adquirente con el comercio, según el tipo de actividad y el volumen de ventas.
Las más bajas las pagan las gasolineras (2%) mientras los night clubs , casinos y algunos restaurantes pagan hasta un 7%.
Estas tasas se fijan partiendo de las comisiones de intercambio (las que pagan por cada operación los bancos propietarios del terminal instalado en los comercios a las entidades emisoras de las tarjetas) pactadas hace más de 15 años.
Los emisores y adquirentes determinaron que, cuando la transacción se hace en una gasolinera, la comisión de intercambio mínima es 1%, si es un supermercado 2%, y para el resto de los comercios 4%.
La Nación pidió a representantes de entidades financieras y bancos una copia del convenio, pero nadie suministró el documento.
El Banco Nacional y el Banco de Costa Rica (BCR) dominan el mercado de tarjetas de débito, el primero 1,3 millones de tarjetas y 20.000 comercios afiliados. El BCR maneja 1,2 millones de tarjetas y 16.000 locales enlazados.
