Houston (EEUU), 8 mar (EFE).- El ex director financiero de Enron, Andrew Fastow, declaró hoy bajo juramento que el fundador de la compañía, Kenneth Lay, mintió a los inversores al destacar la salud financiera de la empresa cuando sabía que estaba al borde de la quiebra.
Fastow dijo que informó en varias ocasiones a Lay de la situación real de las cuentas del gigante energético, pero éste mintió a los empleados, al público y a Wall Street.
Fastow ha reconocido ser el creador de una trama de sociedades irregulares para esconder las pérdidas de la compañía, que se declaró en bancarrota en diciembre de 2001.
Pero no ha asumido toda la culpa y como testigo clave de la fiscalía su dedo apunta a los máximos responsables de la compañía en el juicio que tiene lugar en Houston, la sede de Enron.
El martes incriminó a su antiguo jefe, Jeffrey Skilling, quien fue el consejero delegado de la compañía hasta dimitir en agosto de 2001, tras lo que asumió el cargo Lay, que entonces era el presidente del Consejo de Administración.
Fastow manifestó el martes que Skilling le animó a establecer la contabilidad paralela para inflar los beneficios de Enron.
Hoy su punto de mira fue Lay. Fastow afirmó que un día después de la renuncia de Skilling informó a Lay de un error de contabilidad de 1.200 millones de dólares y otros problemas en los negocios de Enron que representaban "un agujero en sus ingresos".
Las dificultades eran tan graves que Fastow recomendó la venta de activos o una fusión para salir del atolladero, según testificó.
No obstante, cuatro días después de la reunión, Lay afirmó en una entrevista con la revista "Business Week" que Enron no tenía dificultades contables.
"La compañía está probablemente en su situación mejor y más fuerte. No hay sorpresas", dijo Lay, según leyó el fiscal John Hueston. Fastow replicó: "La mayoría de esas declaraciones son falsas".
Por su parte, la defensa intentó socavar el testimonio del ex ejecutivo pintándole como un avaro a quien sólo le interesaba su propia ganancia, hasta el punto que dejó a su esposa, Lea, ir a la cárcel durante un año en lugar de confesar su culpa a los investigadores.
Su mujer fue condenada por presentar una declaración errónea del impuesto sobre la renta, ya que no contabilizó en ella los sobornos que recibió su marido.
"Creo que fui extremadamente avaro y perdí el sentido ético y he hecho cosas horribles de las que me arrepiento mucho", dijo Fastow, quien llegó a un acuerdo con la fiscalía por el cual cumplirá una condena de diez años y pagará una multa de 28 millones de dólares.
Enron era la séptima mayor compañía de EEUU cuando declaró la bancarrota más grande de la historia del país. EFE
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