Roma, 9 abr (EFE).- El ex consejero delegado del Banco Popolare Italiano (BPI) Gianpiero Fiorani, investigado por irregularidades en el intento fallido de compra de Antonveneta, logró hoy, domingo, el arresto domiciliario después de permanecer internado en la prisión milanesa de San Vittore desde el pasado 13 de diciembre.
La jueza de Milán Clementina Forleo también concedió el arresto domiciliario al ex director general de la BPI Gianfranco Boni, acusado junto a Fiorani, entre otros delitos, de asociación para delinquir, especulación abusiva y apropiación indebida.
La investigación a Fiorani también se extiende a una supuesta trama que incluiría pagos a políticos y engaño a pequeños ahorradores del BPI, de cuyas cuentas se habría sacado ilícitamente fondos.
Los abogados de Fiorani y Boni formularon una petición de arresto domiciliario para sus clientes, que fue acogida favorablemente por la encargada del caso, al considerar que son "fiables" las exigencias cautelares.
A la salida de la prisión, donde le esperaba su mujer y su cuñado, Fiorani se limitó a decir a los informadores: "les saludo a todos".
Medios locales indicaron que Fiorani estará sometido a un rígido régimen de prisión domiciliaria y sólo podrá tener contactos con los familiares que viven con él y con su abogado.
El intento de compra de Antonveneta llevó a la dimisión del gobernador de Banco de Italia Antoni Fazio, el pasado mes de diciembre, tras salir a la luz que estaba siendo investigado por uso de información privilegiada, que presuntamente habría facilitado a Fiorani, en el curso del intento de compra.
Acérrimo defensor de la "italianidad" del sistema financiero, Fazio fue duramente criticado por su supuesta obstaculización a las opas del español BBVA y el holandés Abn Amro por la Banca Nazionale del Lavoro y Antonveneta, respectivamente. EFE
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