El euro inició ayer con "éxito" su primera jornada real de existencia en los 12 países que lo adoptaron como moneda única.
Excepto las largas colas ante algunas entidades bancarias y comercios, y el colapso en cajeros automáticos, la introducción de la moneda única ha sido por el momento "un claro éxito", comentó el comisario europeo de Asuntos Monetarios, Pedro Solbes.
La moneda europea se benefició igualmente en el mercado de divisas de Londres, con una cotización por encima de los 90 centavos de dólar.
La anécdota más destacable se produjo en Austria, donde la red de cajeros automáticos de las calles (2.700 en total) se afectó una hora debido a una avería general causada por el exceso de operaciones.
Asimismo, algunos productos bajaron de precio, pero otros más bien subieron. Por ejemplo, las grandes cadenas alimentarias alemanas Aldi, Lidl y Plus han aprovechado la puesta en circulación del euro para bajar los precios de sus artículos.
El Vaticano, por el contrario, aprovechó para aumentar el precio de la entrada a los museos y el de las "bendiciones papales", que subieron casi medio dólar.
Como dato curioso, en Berlín el comprar favores sexuales también se abarató con el euro pues las prostitutas dijeron que estaban optando por un intercambio simple de dos por uno frente al marco, lo que supone una rebaja del 2,2%.
Sin embargo, las colas fueron abundantes en prácticamente todas las entidades bancarias de los 12 países.
En España se detectó "cierto desabastecimiento" de la moneda en comercios y oficinas bancarias.
En Italia el paso al euro provocó en algunos casos exasperación, sobre todo en las autopistas, cuyos cajeros manuales devolvían el cambio en euros a sus clientes sistemáticamente, provocando largas colas.