Los mercados de México, Brasil, Argentina y Chile recibieron con optimismo el lanzamiento oficial del euro, que ofrece una alternativa al dólar, pero la moneda única europea no tendrá en sus plazas un impacto fuerte a corto plazo, estimaron analistas.
El éxito del euro en su lanzamiento a los mercados internacionales y la consiguiente alza de las bolsas, incluida la de Fráncfort, augura buenas perspectivas para esta nueva moneda.
El euro se alzó como competidor del dólar este lunes, apreciándose en más de un centavo, al punto de suscitar los primeros rumores de intervención del Banco Central Europeo y una reacción de las autoridades estadounidenses.
Efectos posteriores
En opinión de Edgar Rivera, consultor de empresas en México, la entrada en vigor del euro "es uno de los eventos más importantes de la historia reciente, que va a cambiar la forma de hacer negocios en el mundo y sobre todo se va a convertir en muy poco tiempo en una alternativa frente al dólar".
Según Rivera, para las compañías mexicanas que comercian con Europa, el euro facilitará las transacciones comerciales y disminuirá los costos de operación.
La negociación con euros también posibilitará que algunas empresas puedan contratar deuda y bonos en una sola moneda, y que las empresas mexicanas puedan encontrar aquí una alternativa para no estar permanentemente atadas a lo que suceda con el dólar, agregó el experto.
Por otra parte, el presidente del Bank Boston Brasil, Geraldo Carbone, estimó que el inicio de la circulación del euro podrá ser una ventaja concreta para mercados como el brasileño, por representar un área nueva de acción de empresas europeas.
Según Carbone, la desaparición de las monedas nacionales significa para los 11 países de la zona euro menos negocios en moneda extranjera, y al mismo tiempo la exposición a un número mayor de competidores. De este modo, razonó, instituciones financieras saldrán a buscar nuevos mercados.
El vicepresidente del Banco Central de Argentina, Martín Lagos, dijo estar convencido de que la moneda única europea será un éxito que "permitirá dar la máxima estabilidad a las transacciones financieras y comerciales mundiales", aunque aclaró que su impacto en América Latina se apreciará a mediano y largo plazo.
El analista Roberto Bouzas, de FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), sostuvo que "con la introducción del euro se va a crear una alternativa más sólida al mercado denominado en dólares".
Una mayoría de consultoras de mercado y economistas afirmaron, en los últimos días de 1998, que el tipo de cambio y la moneda única de la Unión Europea Monetaria (UEM) implicará una baja en las tasas de interés y anticiparon que el euro permitirá otorgar créditos y la emisión de una variedad de nuevas herramientas de inversión.
En Chile, funcionarios y empresarios estimaron que acarreará ventajas comerciales y financieras, con efectos paulatinos y no inmediatos.
En una primera reacción formal, el Banco Central introdujo el euro en reemplazo del marco alemán en su canasta de divisas de referencia para la fijación del valor del peso, en la cual el dólar norteamericano tiene una ponderación de 80%. El euro figurará con un 15%, el mismo valor asignado al marco, junto al yen japonés, que mantiene un 5%.
Rivalidades
El euro empezó con brío su carrera en los mercados financieros el lunes. En Tokio, llegó a cotizarse a 1,1882, para caer luego a 1,1796 a media jornada, antes de volver a recuperarse hasta los 1,1810 en Londres, el mercado de divisas más importante del mundo.
El pasado jueves, cuando fijaron en forma irrevocable los tipos de cambio entre las once monedas europeas de la zona y el euro, el precedente de la moneda única europea, el ecu, se calculaba en torno a los $1,16675.
Según ciertos rumores, que se iniciaron en Tokio antes de propagarse como un reguero de pólvora en los mercados, el Banco Central Europeo (BCE) intervino para frenar la ascensión demasiado rápida del euro.
Manfred Koerber, portavoz del BCE, se limitó a señalar que "son rumores, y nosotros no comentamos los rumores de mercado".
El gobernador del Banco de Francia, Jean-Claude Trichet, rehusó igualmente comentar esos rumores. Es un "buen inicio para el euro", se limitó a declarar.
Para calmar los ánimos, Trichet expresó que no había ninguna lucha entre el euro y el dólar.
En Estados Unidos, donde el nacimiento del euro suscita un gran interés, tras años de escepticismo, la reacción no se hizo esperar.
El secretario adjunto estadounidense del Tesoro, Lawrence Summers, manifestó que la paridad euro-dólar no era un instrumento de política comercial entre ambos continentes.
A su juicio, el BCE, como Estados Unidos, "siempre estuvo de acuerdo con que ninguna región no puede depreciar su divisa para mejorar su prosperidad".
"No veo razones por las cuales el euro sería una amenaza para el dólar, mientras los índices fundamentales de la economía sigan siendo sólidos", declaró Summers.
El ministro francés de Economía, Dominique Strauss-Kahn, quien resaltó "la bienvenida de los mercados" a la joven divisa, se manifestó "menos preocupado (que antes) sobre la paridad dólar-euro", ya que el comercio de la zona euro será menos sensible ante el dólar. Pero Strauss-Kahn indicó que esas oscilaciones no deberían ser ignoradas.
El comercio en el conjunto de la zona euro es menos abierto que antes de la implantación de la moneda única. El comercio exterior de Francia, por ejemplo, se realiza en cerca del 90% con sus socios de la zona euro.
Para el canciller alemán Gerhard Schroeder, en cambio, se han reunido todas las oportunidades para hacer del euro "una moneda estable", a condición de practicar "una política monetaria razonable".
El primer ministro japonés, Keizo Obuchi, fue más circunspecto, y reconoció que el yen había pasado a ostentar el tercer lugar.
"Al final de esta jornada, el euro se habrá convertido en la segunda moneda más importante, y el mercado londinense en su domicilio financiero", señaló por su parte el primer ministro británico, Tony Blair.
"Seamos claros: tanto en el interior como en el exterior, estamos afectados por el euro: en calidad de centro financiero de Europa, Londres ejercerá un papel clave en su desarrollo", añadió Blair.