Una iniciativa para que alimentos envasados en el exterior vengan con etiquetas en español desde su país de origen podría restringir la oferta de esos productos en los comercios nacionales.
La idea es liderada por la Cámara Costarricense de Industrias Alimentarias (CACIA) y también cuenta con el apoyo de la Cámara de Industrias de Costa Rica.
Con ello los industriales procuran equilibrar reglas de comercio internacional con base en las cuales países como Estados Unidos y Canadá sí exigen a productores ticos etiquetado en su idioma.
La propuesta, no obstante, frenaría la llegada de artículos extranjeros al país por los costos adicionales de un etiquetado especial, o bien se elevarían sus precios, según cree la directora de la oficina de reglamentación del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), Isabel Cristina Araya.
El director ejecutivo de CACIA, Mario Montero, sostiene que la medida beneficiaría al consumidor costarricense pues los productos importados tendrían la información impresa en español.
Esto, afirma Montero, prevendría problemas para el consumidor por la falta de controles adecuados al poder garantizar que todos los alimentos envasados en los sitios donde no se hable español tengan una etiqueta ya traducida.
Es relativo. Pero el MEIC considera "relativamente cuestionable" el argumento pues los ticos sí reciben en su idioma la información de los alimentos mediante una etiqueta complementaria.
"Si queremos proteger al consumidor velemos por etiquetas legibles, indelebles y que no se caigan", dijo Araya, quien reconoce que el MEIC necesita fortalecer los controles al respecto.
A criterio del gerente de relaciones corporativas de la Corporación de Supermercados Unidos (CSU), Aquileo Sánchez, los ticos se verían "muy afectados" por un requisito así pues habría menos variedad de mercaderías en los comercios, y con ello crecerá la presión en la demanda de otros bienes que se pondrían caros.
"Creemos que la legislación de etiquetado complementario en el país ofrece un recurso suficiente de protección e información", concluyó Aquileo Sánchez.