
Washington. Agencias. La Reserva Federal (FED) de Estados Unidos decidió ayer subir los tipos de interés en un cuarto de punto y llevó la tasa interbancaria al 3,75%.
La Reserva consideró que la catástrofe del huracán Katrina no causará perjuicios a mediano o largo plazo a la economía estadounidense.
Es el undécimo ajuste en los tipos desde junio del 2004. Los incrementos han sido de 0,25 puntos porcentuales en cada ocasión.
La decisión de ayer, por primera vez en una docena de sesiones del Comité de Mercado Abierto de la FED, no fue unánime, ya que uno de los gobernadores, Mark Olson, votó a favor de que se mantuviera la misma tasa.
El informe. En el comunicado, la Reserva indicó: "La producción parecía encaminada a un crecimiento a buen ritmo antes del costo trágico del huracán Katrina ", que el 29 de agosto arrasó Luisiana, Misisipi y Alabama.
"La devastación generalizada en la región del golfo de México, el trastorno de la actividad económica vinculado con ese desastre, y el aumento de los precios de la energía implican que el gasto, la producción y el empleo tendrán retrocesos a corto plazo", añadió.
Además de elevar los costos de algunos productos energéticos, los trastornos en la infraestructura de extracción y refinación de petróleo podrían aumentar la volatilidad de los precios de la energía, según el comunicado.
La FED, sin embargo, cree que si bien estos acontecimientos desafortunados han aumentado la incertidumbre acerca del desempeño económico a corto plazo, no presentan una amenaza más persistente.
El banco central insistió en que su política monetaria acomodaticia junto con un crecimiento fuerte de la productividad siguen suministrando un sustento a la actividad económica.
Varios analistas creen que la Reserva hará una pausa en su política de subidas graduales de los intereses, hasta que EE. UU. absorba el impacto de Katrina.
Otro argumento a favor de una pausa es la caída del 2,1% en las ventas al por menor durante agosto, que fue el doble de lo previsto, y que mostró una reticencia de los consumidores, que gastan cada vez más en combustible.
La confianza del consumidor cayó a comienzos de este mes a niveles que no se registraban en más de una década, debido a la devastación dejada por Katrina y al mayor costo de la energía.