No hay duda de que el desarrollo del cantón de Escazú va hacia arriba. Así lo demuestra el alto número de edificios habitacionales que son verdaderas torres.
Y las solicitudes de permisos para levantar más estructuras de ese tipo siguen en aumento.
Las explicaciones de los involucrados en este proceso son diversas: alto precio de la tierra, disponibilidad de esta y búsqueda de seguridad. Todos coinciden, eso sí, en que la tendencia apenas empieza.
Stellio Bertozzi, gerente general del proyecto Loma de San Rafael, cree que esa preferencia obedece a la demanda de una nueva clase ejecutiva joven que quiere vivir con calidad, pero aún no puede hacer gastos enormes en lo que costaría una vivienda tradicional en ese sector.
Ese proyecto incluye 105 apartamentos en siete torres, y aún cuando faltan dos de ellas por construir, ya todo está vendido.
Cada día se anuncian nuevas opciones en la prensa: por ejemplo, el sábado anterior una constructora sacó a la venta dos torres completas de seis pisos cada una destinadas a condominios residenciales verticales.
El alcalde de Escazú, Adrián Chinchilla, confirmó que la tendencia es clara y lo comprueba el trámite de 12 permisos para levantar torres, solo este año.
El arquitecto urbanista Bruno Stagno considera positiva la tendencia, siempre que esta lleve un orden adecuado. recuadro.
Fuerte demanda
En un país acostumbrado a las casas individuales, la aceptación de viviendas de altura no ha dejado de sorprender.
Francisco Colmenares, administrador del proyecto Condado del Country, afirmó que las expectativas se sobrepasaron y en un período de 12 meses vendieron todo el proyecto, que comprende 80 apartamentos en torres de cinco pisos, con precios que iban desde $134.000, para dos dormitorios.
La comprobación del éxito llevó a que el grupo Condado, encargado del proyecto, esté a punto de iniciar otro, que en esta ocasión se elevará a ocho pisos e incluirá cuatro torres.
Según Bertossi, en el caso de ellos también comenzarán el próximo año dos proyectos de vivienda de altura y en ese mismo sector.
Ante un auge que pareciera irreversible, el alcalde Chinchilla señaló que la principal preocupación para el cantón tiene que ver con el crecimiento del número de habitantes.
“En un terreno donde antes hubo una familia ahora pueden llegar a vivir hasta 100 en un complejo de condominios”, dijo Chinchilla, quien agregó que por eso ya estudian dos planes de ampliación y habilitación de nuevas vías y trabajan en mejorar servicios como la recolección de basura.
Reconoció que la Municipalidad recibirá más ingresos.