
Un error contable que data del año 2000 obligó a BN Vital a reponer cerca de ¢1.500 millones.
Juan Carlos Corrales, gerente interino del Banco Nacional, explicó que el error se dio porque el proceso de registro y cobro del impuesto de la renta se hacía de forma manual y no automatizada.
Por ese ajuste contable, BN Vital perdió más de ¢100 millones al cierre del 2009.
Edgar Robles, jerarca de la Superintendencia de Pensiones (Supen), aseguró que la situación no afecta la operación de BN Vital ni representa un riesgo para sus afiliados, pues no toca los fondos de pensiones administrados.
Las operadoras de pensiones complementarias (OPC) están exentas del impuesto de la renta sobre las utilidades de las inversiones. Para hacer efectivo ese descuento, las OPC piden al Ministerio de Hacienda la devolución de los fondos por cada título valor que compran.
En el caso de BN Vital, el proceso manual impidió que desde el año 2000 se diera el seguimiento adecuado a los descuentos por el impuesto de la renta.
“Algunos cupones se acumularon, otros se vencieron, otros prescribieron y otros se perdieron. Ese control no se llevó a cabo”, reconoció Corrales.
Viejo problema. Robles afirmó que el problema se detectó en el 2005.
En ese año se detectaron deficiencias en la conformación del registro auxiliar de la cuenta de impuesto sobre la renta por cobrar.
En esa ocasión, la Supen pidió al Banco automatizar el registro y control de la cuenta.
Hermes Alvarado, gerente general interino de BN Vital, señaló que en ese año se elaboró un plan de acción para corregir el error, el cual se ha extendido hasta la fecha. Aseguró que la falla en la contabilidad cesó en el 2007.
En el 2008 la auditoría interna del Banco recuerda que en la cuenta había un saldo negativo de ¢300 millones y, en el 2009, la firma de auditoría externa, Grupo Camacho, recomendó un abastecimiento por ¢350 millones. En enero del 2010, la Supen ordenó que el aprovisionamiento sea mayor: ¢1.500 millones. BN Vital presentó a la Supen un nuevo plan, comprometiéndose a que, el 31 de marzo, tendrá la plataforma tecnológica que permita automatizar la cuenta del impuesto sobre la renta por cobrar.