Los encuentros con algún representante de la cadena de supermercados más grande del país ya no eran novedad para Giancarlo Bombardelli, pero ninguno de los dos sabía que aquel día una gota iba a derramar el vaso y no habría acuerdo alguno tras la reunión.
Bombardelli es el presidente ejecutivo de Café Volio, una empresa nacional con más de 63 años de distribuir café puro en el país, y proveedor de los supermercados Más x Menos casi desde su fundación en 1960.
Aquel día, los voceros de las Corporación de Supermercados Unidos (CSU), propietaria de Más x Menos, Palí, Hipermás y Maxi hicieron una petición que el presidente de Volio rechazó de primera entrada.
Así lo explicó: "CSU pretendía que nuestra empresa le exija a su competencia (otra cadena de supermercados) poner precios de tal manera que estén un 3 por ciento por arriba del precio que tiene Palí".
Eso implicaba dos opciones, señaló Bombardelli: bajarle a CSU el precio a niveles por debajo del límite que maneja la empresa o subirle el precio a la cadena rival.
No hubo acuerdo y el 25 de junio CSU comunicó a la empresa su decisión de suspender la compra del Café Volio.
La posición de Café Volio quedó clara en un comunicado público en el que aclaran el porqué de la ausencia en los negocios de esa cadena.
El documento agregó: "Nunca hemos aceptado que ninguna empresa o grupo comercial, por más grande que este sea, imponga condiciones ni presiones de ningún tipo, que pudieran alterar las relaciones comerciales con el resto de nuestros clientes".
Por su lado, Alexánder Thorpe, gerente comercial de Palí, desmintió la aseveración. "La filosofía de CSU no es la de aprovechar su condición de líder para ejercer presiones".
En el caso de Volio, como con cualquier otro proveedor aseveró, lo que se procura son negociaciones satisfactorias para ambas partes y favorecer al cliente.
Afirmó que no se trata solo del costo, sino de una serie de elementos que incluyen aspectos como plazos de crédito, promoción, degustaciones y otras cosas que satisfagan a las partes.
Según Thorpe, la política que sigan otras cadenas de supermercados no influye en la de ellos ya que cada empresa determina sus lineamientos dentro del marco de libre competencia.
Hubo otros
Pero hay otros casos similares al de Volio. La marca de siropes Cruz Blanca fue "sacada" por cuarta vez de la cadena CSU, en setiembre del 2000. ¿Razón?: no aceptaron dar el precio que les pedían, comentó Jorge Piedra, gerente de Cruz Blanca.
Tiempo antes habían rechazado la posibilidad de fabricar un sirope de marca privada (propias del supermercado, como Sabemás), ya que las condiciones y descuentos que les pedía la cadena, hacía imposible tener alguna ganancia, agregó.
Otros no llegaron a irse, aunque estuvieron muy cerca de hacerlo. Una empresa de productos alimenticios con muchas décadas de estar en el país y que pidió reserva de su nombre, no aceptó las condiciones de crédito y precios.
Sus propietarios dijeron que no, respaldados en el peso de su marca, afirmó un alto ejecutivo. CSU debió cambiar sus pretensiones, ya que el proveedor estaba dispuesto a dejarles de vender, a pesar del riesgo de perder un distribuidor tan grande.
Según el estudio más reciente de Urban y Asociados, publicado en marzo, en el sector de los supermercados las tres cadenas de CSU suman el 88 por ciento de las preferencias del público.
Para Café Volio el impacto no es tan alto (12 por ciento de sus ventas totales), según Bombardelli, por lo que haber salido implica un golpe importante, pero no letal.
"En contraste, hay empresas pequeñas y medianas que colocan hasta el 80 por ciento de su producción por medio de esos establecimientos", recalcó, para tratar de explicar el porqué muchos deban plegarse a las decisiones unilaterales de CSU.
Sonó la alarma
El conflicto lo ve, desde otra óptica, el gerente general de la cadena Consucoop, Rodolfo Coto. "Gran parte de la culpa de lo que hoy sucede la tienen los mismos proveedores", sostuvo, pues en el pasado estos empezaron a dar facilidades excesivas con tal de ingresar en ciertas cadenas. Hoy, cuando les piden más concesiones, ya no pueden acceder.
Coto opinó que ahora la solución está en manos del proveedor, quien es el llamado a ordenar el mercado nuevamente, lo cual será más fácil dado el crecimiento que se está dando en el sector de supermercados.
Pamela Sittenfeld, directora de la Comisión para la Promoción de la Competencia del Ministerio de Economía, manifestó que el martes la Unidad Técnica presentará una moción de estudio del caso a la Comisión para que esta decida, de oficio, si procede.
Ello dependerá de comprobar elementos como la detección de prácticas anticompetitivas y conducta abusiva entre otros.
¿Y por qué café Volio no puso la queja directamente ante la Comisión? Bombardelli cree que la causa es sencilla: actitudes comerciales como la que les afectó, desembocan en precios más bajos al consumidor y es difícil que alguien se oponga a ello.
"Eso es excelente, pero no se debe lograr a costas de injusticias con proveedores", concluyó.