Washington, 26 ene (EFE).- La empresa Halliburton, que hasta 2000 fue dirigida por el vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, ha puesto en marcha una campaña de publicidad para neutralizar las denuncias de corrupción y favoritismo de que es objeto.
La campaña de la empresa comenzó con anuncios en la televisión tras un fin de semana en el que se denunció que dos empleados de Halliburton -la principal empresa contratista de obras en Irak- habrían recibido comisiones ilegales de un subcontratista en Kuwait.
La semana pasada, la empresa pagó a una dependencia del Pentágono 6,3 millones de dólares para cubrir una presunta facturación excesiva.
"Halliburton, orgulloso de servir a nuestras tropas", dice uno de los anuncios en referencia a las obras de la empresa en Irak.
Entre esas tareas se incluye la estructuración de un sistema de comunicaciones en ese país y en el aviso se ve a un soldado que habla por teléfono y anuncia con orgullo el nacimiento de una hija.
Según Wendy Hall, portavoz de la empresa, sus directivos decidieron neutralizar la publicidad negativa con una campaña que destacará su trabajo de apoyo a las fuerzas militares de EEUU en Irak.
La semana pasada, legisladores demócratas instaron a suspender las operaciones de Halliburton mientras no se aclaren las denuncias de corrupción y de trato de favor por parte del Gobierno.
Los legisladores también han ejercido presión para que se investigue si la empresa aprovechó sus contactos políticos para conseguir contratos lucrativos en Irak.
Sin oposición de otras empresas, Halliburton se ha comprometido a participar en obras de infraestructura por valor de 3.700 millones de dólares, la mayoría de ellas en Irak. EFE
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