Salchichas, jamón, mortadelas y hasta tortas de diferentes tipos, sabores y orígenes son parte de la oferta diaria de embutidos para usted. Es decir, ya no tiene que limitarse con los tradicionales (de cerdo o res), pues los productores han optado por la diversificación.
Entre los artículos alternativos que se ofrecen hay desde aquellos hechos a base de pollo y pavo, hasta algunos de diferente origen y contenido de grasa, como los fabricados con proteína de soya.
Además, en otros países ya se encuentran algunos embutidos producidos a base de vegetales y que no utilizan proteína animal en su elaboración.
Mario Alberto Quesada, gerente administrativo de Embutidos Soya Light, explicó que en su empresa desarrollaron una línea de productos vegetarianos para personas que, por prescripción médica, convicciones religiosas o por dieta no podían consumir embutidos de carne.
Esa compañía usa la soya para elaborar carne con verduras, albóndigas, salchichas, jamón y salchichón.
Además, también produce paté, chorizo y varios tipos de mortadela.
Quesada comentó que incluso ya tienen a la venta embutidos enlatados, para dar mayor duración al producto.
Carne variada
Aunque siempre en la línea clásica de embutidos de cerdo, principalmente, y también de res las empresas también innovan en productos bajos en grasa para satisfacer la demanda por alimentos livianos (light) .
Danilo Ramírez, gerente de marca de Monteverde, afirmó que su representada cuenta con una línea de alimentos diversificados que contienen solo un 1% de grasa.
Además expresó que uno de los embutidos diferenciados que ofrecen es el jamón a la hierba, que contiene especies naturales y se orienta hacia un estilo gourmet.
Otro de los productos que se encuentran en el mercado es una mezcla entre mortadela y carne de res, de la empresa Cinta Azul.
Sin embargo, a diferencia de la mortadela tradicional, este tipo de embutido sí debe cocinarse, explicó el gerente de Mercadeo, Hugo Contreras.
Cinta Azul ofrece –además– jamones de pavo, que tienen contenidos más bajos en sal y grasa, según explicó el funcionario.
Luis Fernández, administrador de Macrobiótica Tibás, manifestó que, además de los embutidos a base de soya, existe un bistec elaborado con gluten o proteína de trigo.
Quesada comentó que los embutidos hechos con proteína vegetal no contienen grasa, como en el caso de los cárnicos.
Los precios de los productos de soya son similares a los de embutidos de carne; ambos se consiguen en supermercados.
En macrobióticas y centros de salud la variedad de productos de este tipo es generalmente mayor.
Según Fernández, solo en el caso de algunos quesos, cremas o natillas, el costo es hasta un 60% mayor, ya que algunos son importados.