Washington, 25 abr (EFE).- El embajador saudí en EEUU, príncipe Bandar bin Sultan, negó hoy acuerdo alguno con el presidente George W. Bush para rebajar el precio del petróleo antes de las elecciones de noviembre y ayudar así al inquilino de la Casa Blanca.
"No hubo ningún acuerdo", afirmó Bin Sultan, miembro de la familia real saudí, en una entrevista con la cadena de televisión NBC.
El embajador señaló que en los meses previos a la guerra contra Irak, el presidente Bush le manifestó sus preocupaciones por "el alto precio del crudo" y sus consecuencias para la economía de EEUU y mundial, en plena recuperación tras una fase de declive.
Bin Sultan recordó la conocida política del Gobierno saudí de que el precio del crudo se sitúe en una franja entre 22 y 28 dólares por barril, preferentemente en 25 dólares.
Añadió que "no fue la primera vez" que ha mantenido conversaciones de ese tipo con el Gobierno de EEUU, y recordó que también las tuvo con el presidente Bill Clinton cuando el precio del crudo aumentó mucho en los meses previos a las elecciones de 2000.
También insistió en que el alto precio de los combustibles en EEUU se debe más a la insuficiente capacidad de refino en este país, según él hay un déficit de un millón diario de barriles, que al precio del crudo.
El libro "Plan de Ataque", publicado esta semana por el periodista Bob Woodward, señala que Bush y el embajador llegaron a ese acuerdo para tratar de ayudar a las posibilidades de reelección del presidente.
Woodward también divulgó que el Gobierno comunicó al embajador saudí en enero de 2001 que habría una invasión de Irak, es decir dos meses antes del inicio de la guerra.
Bin Sultan incluso recibió en el Pentágono una explicación detallada sobre un mapa ultrasecreto acerca de cómo sería la invasión.
El embajador no consideró extraño "en absoluto" haber recibido esa explicación, ni el hecho de que los planes estuvieran ya finalizados, cuando la cuestión de Irak todavía seguía bajo discusión de la ONU y en ese país había inspectores internacionales de armamento.
"No se hacen planes la noche antes de ir a la guerra", afirmó el diplomático, quien recalcó que su Gobierno recibió la información por adelantado porque "tenemos 800 kilómetros de frontera" con Irak. EFE
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