Recientemente el Ministro de Hacienda presentó ante la Asamblea Legislativa el proyecto de presupuesto del Gobierno para el año 2006, por un monto de ¢2,76 millones de millones; casi un 20% superior al presupuesto del año 2005.
Respecto al financiamiento, Hacienda proyecta una recaudación fiscal de ¢1,47 millones de millones, y una colocación de bonos por cerca de ¢1,28 millones de millones. En otras palabras, cerca del 47% del presupuesto para el año 2006 se financiará con bonos del Gobierno, valga decir, con más deuda pública.
Hay que resaltar que la presente administración ha hechos importantes esfuerzos para mejorar las finanzas públicas, entre las que se pueden citar: el incremento en los plazos de la deuda pública, la implementación del principio de caja única del Estado y la inclusión de mejoras en la programación financiera del Gobierno.
Sin embargo, el presupuesto del 2006 mantiene los problemas de fondo que han caracterizado a la política presupuestaria del país a lo largo de los últimos años:
1. La deuda interna continúa su tendencia creciente, sin que se visualice la aprobación de una reforma fiscal que incremente de manera significativa la recaudación fiscal del país.
La deuda pública crecerá en cerca de ¢300.000 millones en el 2006, y la presente administración ya no logró aprobar la reforma fiscal que tanto se requiere.
2. Escasa inversión pública. A este rubro se dedica menos del 5% de presupuesto para el 2006. Esta situación es crítica pues se limitan la competitividad y el desarrollo social del país. Sin inversión pública y sin fuentes suficientes de recursos fiscales será muy difícil que el Gobierno logre fomentar el desarrollo económico.