Lima (Perú). Para el pescador del Pacífico latinoamericano, las escenas cotidianas eran la de pelícanos hambrientos que acechaban los muelles por un poco de pescado y de lobos marinos famélicos varados en muchas playas.
Esa triste realidad fue causa del evento climático más sonado de los últimos tiempos: El Niño.
Ese nombre inocuo que le dieron los pescadores por su aparición cercana a la Navidad, tiene, sin embargo, serias repercusiones a nivel mundial, y aunque aún no ha desencadenado toda su fuerza, su aparición empezó a golpear a la América Latina en 1997.
Unos 61 muertos, más de 100.000 damnificados, cosechas malogradas, millones de dólares en pérdidas en agricultura son hasta la fecha las consecuencias de la presencia de El Niño en la región.
Los pronósticos sobre la intensidad de El Niño para el próximo año son desalentadores.
Expertos de la agencia espacial norteamericana dijeron en setiembre que el fenómeno de este año y el próximo sería el más desastroso en 150 años.
El Niño se caracteriza por la presencia de una masa de aguas calientes que llega primeramente hasta las costas peruanas y ecuatorianas, desatando lluvias torrenciales en algunas regiones y fuertes sequías en otras.
Gran parte de Ecuador ha sido declarada en emergencia debido a las lluvias torrenciales e inundaciones que arrasan con pueblos y ciudades.
"El fenómeno de El Niño es realmente grave para el país. Es una catástrofe casi doblemente superior al conflicto bélico", afirmó el presidente de Ecuador, Fabián Alarcón, en alusión al enfrentamiento que sostuvo ese país con Perú en 1995 y en el que murieron 32 soldados ecuatorianos.
Según cifras de la Defensa Civil de Ecuador, 41 personas han muerto por las inundaciones y 15.000 están desamparadas. El Estado estima que las pérdidas podrían ascender a entre $500 y $700 millones.
También el resto de países de América Latina, unos en mayor medida que otros, soportan diversos efectos de las anomalías climáticas que origina el fenómeno.
Lluvias, inundaciones, derrumbes, temporales, sequías, altas temperaturas y vientos fuertes, así como incendios forestales, migración de especies marinas, deterioro de cosechas y propagación de enfermedades infecciosas son algunas consecuencias de la presencia de El Niño.
En todas partes
Varios son los países y regiones latinoamericanas donde ya se sintieron los efectos de El Niño. Algunas de sus principales consecuencias son:
+ Chile. El fenómeno desencadenó temporales de viento y lluvia con un saldo de 20 muertos y 87.000 damnificados. Nueve de las 13 regiones administrativas del país fueron castigadas con inundaciones, temporales y hasta un terremoto en setiembre.
+ Brasil. Ha soportado lluvias, inundaciones, derrumbes, sequías y la disminución de los niveles de humedad en la región amazónica, lo cual está provocando incendios forestales. Según estudios norteamericanos, alrededor de un 12 por ciento de las cinco millones de hectáreas que componen el Amazonas han sido afectados por los fuegos.
+ Centroamerica. Los cambios bruscos de temperatura, las inundaciones y lluvias torrenciales dañaron gran parte de los cultivos de granos básicos. En Guatemala afectó el café; en Honduras, el maíz y el frijol, y en El Salvador, el maíz y el arroz, los principales productos agrícolas de esa región.
Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el promedio de pérdidas de las cosechas en América Central es de entre 15 y 20 por ciento.
En la cálida región centroamericana se teme, además, la proliferación de organismos trasmisores de la malaria, la fiebre amarilla y el dengue.
+ Bolivia. Se registraron marcas de altas temperaturas, como no sucedía en 40 años. La Paz, a 3.600 metros de altitud, soportó a comienzos de este mes una temperatura de 26 grados centígrados, cuando en épocas normales el termómetro no supera los 18 grados centígrados.
+ Perú. Uno de los países más azotados por lluvias torrenciales y sequías durante El Niño de 1983; el Gobierno puso en marcha un plan nacional de prevención.
"Se presentarán lluvias en forma irregular a mediados de diciembre en la costa norte. Cuando se hagan más continuas, empezarán a escasear en la sierra y se producirá la sequía", dijo la meteoróloga Ena Jaimes, directora de Climatología del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología de Perú.
En Perú, las manifestaciones de El Niño son hasta ahora el calentamiento del mar, hasta en cinco grados por encima de lo normal, lo que ha provocado la migración de la anchoveta -especie marina, materia prima de la harina de pescado, de la cual Perú es segundo productor en el mundo- y las anomalías de la temperatura ambiental, que han malogrado cosechas.