Buenos Aires, 9 jun (EFE).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) objetó hoy los controles de precios y la política monetaria de Argentina, al concluir la misión del organismo financiero que durante dos semanas analizó la marcha de la economía del país.
"La inflación y las políticas aplicadas para contenerla han dado lugar al surgimiento de tensiones que deberán ser resueltas", afirma un comunicado de la misión que encabezó el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, el indio Ranjit Teja.
"Dado este momento de fuerte demanda interna, la misión recomendó una política mixta que abarque medidas adicionales en materia fiscal y de política monetaria para contener las presiones de precios", puntualiza.
Estos párrafos aluden a los acuerdos con sectores empresariales y los controles de precios que aplica el Gobierno para frenar la inflación y a la necesidad de bajar el gasto público, subir los tipos de interés y permitir una apreciación del peso frente al dólar, a contramano de la política vigente.
"Es la misma receta de siempre", declaró a Efe una alta fuente del Ministerio de Economía argentino al ratificar la política económica vigente y destacar que la visita de la misión del Fondo Monetario "es de rutina y, además, no vinculante".
En este sentido, explicó que Argentina suspendió su acuerdo con el FMI en 2004 y canceló toda su deuda con el organismo con el desembolso de reservas en divisas por valor 9.510 millones de dólares el 3 de enero último.
El comunicado del FMI señaló que sus técnicos mantuvieron "un amplio rango" de reuniones con representantes del sector público y privado y que hubo un completo acuerdo con las autoridades en que hacen falta mayores inversiones en el país "en el mediano plazo".
Apuntó que "la misión recomendó reformas que sostengan la competitividad y las futuras inversiones", frase que se interpreta como un nuevo llamamiento a una mayor austeridad pública y a acelerar el proceso de ajuste de las tarifas de las empresas de servicios públicos, la mayoría en manos de firmas extranjeras.
Luego de indicar que sus "recomendaciones" serán puestas en un informe que se entregará al directorio del Fondo a finales de julio, la misión agradeció la "cooperación, hospitalidad y la alta calidad del diálogo" con sus interlocutores en Argentina.
Las reuniones de las autoridades argentinas con la misión del FMI fueron "normales", comentó la fuente oficial consultada por Efe.
Pero apuntó que en un encuentro celebrado el miércoles pasado, la ministra de Economía, Felisa Miceli, habló con Teja y su comitiva sobre la "evaluación" del papel del Fondo Monetario en países que han tenido o tienen fuertes deudas con el organismo financiero o acuerdos en los últimos diez años, como es el caso de Argentina.
"Les pidió honestidad intelectual y que el Fondo haga un aprendizaje de las medidas que recetó y no dieron resultado", puntualizó la fuente.
Desde 2003, el Producto Interior Bruto (PIB) de Argentina ha crecido a una tasa cercana al 9 por ciento anual, la más alta de América Latina, con niveles récords de producción industrial y agropecuaria, y superávit en las cuentas del Tesoro y del comercio exterior.
A cuatro años de la severa crisis económica de 2002, que disparó los índices de pobreza y desempleo a niveles inéditos, los expertos coinciden en que la economía argentina crecerá este año entre el 7 y el 8 por ciento.
La inflación se situó en el 0,5 por ciento en mayo pasado, resultado que hizo que los expertos corrijan a la baja sus previsiones para todo el año, hasta el 11,5 por ciento anual, frente al 12,3 del año pasado, que duplicó a la de 2004. EFE
alm/hd/hma