La Real Academia Española ha definido el término ecoturismo como el "turismo con el que se pretende hacer compatibles el disfrute de la naturaleza y el respeto al equilibrio del medio ambiente".
Sin lugar a dudas, es una muy pobre definición.
En el Primer Foro Internacional de Ecoturismo, celebrado en octubre pasado y realizado por la Cámara Nacional de Ecoturismo de Costa Rica (Canaeco), se presentó una definición más adecuada, precisa y oportuna del término Ecoturismo.
Esta cámara definió el término como "aquel segmento especializado del turismo responsable, que promueve y apoya la conservación de la naturaleza y los valores culturales de los destinos, los interpreta para el cliente, favorece el mejoramiento socioeconómico de las comunidades locales y que persigue sensibilizar y satisfacer de manera ética a los clientes".
Además, mantiene sus actividades con un diseño y a una escala apropiados al entorno y pone a sus clientes en contacto directo y personal con la naturaleza y la cultura local".
Es importante hacer notar que la definición propuesta por Canaeco es producto del esfuerzo de sus asociados y junta directiva, quienes lograron acuñarla de acuerdo con sus vivencias diarias, problemas, preocupaciones y, sobre todo, su entereza y prestancia para lograr hacer surgir un sector que, a todas luces, será pilar inobjetable del crecimiento del producto turístico nacional futuro, un futuro muy cercano por cierto.
Insto a las distintas autoridades involucradas que propongan ante la Real Academia Española y ante la Organización Mundial del Turismo la adopción de la definición del término ecoturismo que ha sido delimitada por Canaeco, una joven organización que se perfila como una de las más importantes agrupaciones del sector turístico costarricense.
Manifestamos lo anterior por cuanto esta definición es la mejor y más exacta que se conoce hasta la fecha en todo el mundo.